Las enfermedades más comunes en bebés y niños durante el verano

Con el calor los niños cambian la alimentación y sus hábitos

Meybol Lorena Ramírez

Llega el verano, y el clima se vuelve caluroso. Inmediatamente lo relacionamos con protector solar, gafas, pantalones cortos, sombrilla… El verano es sumamente encantador porque se disfruta en familia, sobre todo al aire libre, pero como no todo es de color rosa, también viene algo que sabemos que es un poco difícil de evitar: las enfermedades más comunes en bebés y niños durante el verano, y todo por el cambio del clima.

¿Cuáles son las enfermedades más comunes en bebés y niños en verano? 

Las enfermedades más comunes en bebés y niños durante el verano

Para que tomes previsiones, vamos hablarte un poco de cuáles son las más frecuentes en esta estación del año, de modo que estés alerta y sepas cómo enfrentarlas. ¡Acompáñame en este post y descubrirás cuáles son y qué hacer en caso de que tu hijo las presente!

- Gastroenteritis
Generalmente son virales, pero también pueden ser bacterianas. Es lógico que con las altas temperaturas, lo primero que pidan nuestros hijos es bañarse en las piscinas, y puede suceder que ingieran agua de la misma que no esté del todo limpia.

Y no solo esta es la principal causa de las gastroenteritis en verano, sino que además hay que tener en cuenta que la alimentación varía y los horarios son menos rígidos. Para evitarlas y, también para hacerlas frente, es importante que el niño se mantenga bien hidratado, usar suero oral, no tomar bebidas azucaradas, porque incrementan la diarrea y suelen ser autolimitadas (resolverse espontáneamente) y en caso de que persista el vómito y el mal cuerpo por más de 48 horas, acudir al médico para que examine al pequeño. 

- Enfermedad mano-pie-boca
Es producida por coxsackie virus y ocurre sobre todo en menores de 5 años. Se caracteriza por la aparición de fiebre, inapetencia, dolor de garganta, malestar general y lo característico son lesiones enrojecidas y dolorosas que aparecen en la boca, manos y pies.

Se trata de una enfermedad contagiosa, que suele empeorar por la sudoración que se presenta en verano. No existe tratamiento específico, solo medidas generales como el consumo de antiinflamatorios (paracetamol y/o ibuprofeno) el lavado frecuente de manos y el hecho de intentar evitar compartir vasos, cubiertos...

- Otitis
Se asocian a los baños de inmersión en piscinas o playas. Te darás cuenta porque el niño lo manifestará llevándose la mano frecuentemente a sus orejas, también puede presentar muy comúnmente dolor de oído, fiebre y secreción o mal olor en esta parte del cuerpo. Generalmente precisa el cumplimiento de antibióticos, que tienen que estar recetados por el pediatra. 

- Picaduras de mosquitos
Con el calor, la oleada de zancudos se incrementa y es muy común, sobre todo, en la noche. Su presencia se detecta fácilmente: piel enrojecida con picor en varias zonas del cuerpo. Es importante hacer uso de los repelentes de mosquitos y poner mosquiteras en las habitaciones; si el picor es muy intenso, puedes usar antialérgicos y cuidar de que estas picadas no se infecten, ya que de ser así podría necesitar antibióticos.

- Quemaduras solares
¡Más frecuente de lo que crees! Es importante que siempre le apliques a tu hijo protector solar y volver a echar crema cada 2 horas como mínimo mientras esté expuesto al sol. El uso de sombreros, sombrilla o gafas es fundamental, así como hidratarlo constantemente y evitar la exposición al sol en las horas donde éste sea más intenso (entre las 12.00 y las 16.00 horas del día). Debes tomar en cuenta que los dermatólogos recomiendan no exponer al sol a los niños menores de 6 meses y no te olvides que el uso del protector solar es a partir de esa edad y no antes.

- Lesiones en la piel
Causadas sobre todo por los baños de inmersión, entre ellas micosis (hongos) a predominio de pies y molusco contagioso. En el caso de la primera, para evitarlo, luego del baño en piscina debes duchar a tu hijo y secar bien los pies. Se debe iniciar tratamiento con antimicóticos. En el caso del molusco, generalmente se resuelve de manera espontánea, en algunos casos se cauterizan o se indica medicación si son múltiples.

- Conjuntivitis 
La más común es de tipo alérgico, debido al polen o por el baño en piscinas. En algunos casos puede ser de origen viral o bacteriano y se caracteriza por enrojecimiento ocular, picor, ardor y pudiera estar presente secreción ocular amarilla o verdosa. Por lo general suele precisar tratamiento. 

 - Faringoamigdalitis
Generalmente bacteriana, se manifiesta por dolor de garganta, dificultad para tragar, halitosis (mal olor en la boca), fiebre, y algunas veces tos de tipo irritativo. La faringoamigdalitis bacteriana siempre se trata con antibióticos.

Recuerda, con el verano se deben tomar medidas a fin de evitar estas enfermedades que son muy frecuentes en nuestros niños, ¡estate atento y a disfrutar del sol!