Cómo calmar y canalizar la energía de los niños con hiperactividad

Los niños con hiperactividad necesitan moverse, pero su energía se puede controlar

Gabriela Matienzo
Gabriela Matienzo Psicóloga infantil

Todos sabemos que los niños tienen una energía mucho más intensa que los adultos; que pueden sorprendernos después de un agitado día cuando esperamos que caigan rendidos y lejos de eso parece que tienen energía para seguir y seguir… Sin embargo, hay niños que, más allá de la energía natural que esperaríamos, han sido dotados de una carga extra, son los niños llamados hiperactivos. Los padres debemos saber cómo canalizar la energía de los niños con hiperactividad para ayudar al pequeño y crear un buen ambiente en casa.

Características de los niños con hiperactividad

Consejos para canalizar la energía de los niños con hiperactividad

¿Cómo son los niños hiperactivos? A continuación, algunas de las características que pueden presentar:

- Hablan todo el tiempo y con frecuencia interrumpen a los otros.

- Tienen dificultad para mantenerse sentados.

- Cuando logran estar sentados mueven continuamente los pies, las manos o hacen ruidos con la boca.

- Se mueven constantemente, saltan, trepan, corren y en ocasiones merodean sin sentido.

- Pierden el interés fácilmente en una actividad y brincan continuamente a otra cosa.

- No pueden resistir el impulso de tocar todo lo que está a su alrededor.

- Pueden tener dificultades sociales, ya que su hiperactividad puede ser molesta para los demás niños.

- A menudo pierden cosas, se les caen o las rompen.

- Prueban a desarmar las piezas de las cosas y, a menudo, no son capaces de armarlas de nuevo y se estropean.

- En casa tienen dificultad para seguir las normas.

- No terminan lo que empiezan.

- Parece que no escuchan cuando se les habla.

- Les cuesta organizarse y son descuidados con los detalles.

- Pueden tener dificultades para dormir.

10 consejos para canalizar la energía de los niños inquietos

La hiperactividad está asociada al Trastorno de Deficit de Atención (TDAH), sin embargo, en ocasiones no necesariamente es parte de la condición. Hay niños que sin los otros factores que componen el TDAH pueden presentar un exceso de energía que les hace mostrarse hiperactivos.

De cualquier forma, en muchas ocasiones, cualquiera que sea la circunstancia, este exceso de energía genera cierta incomprensión en quienes se encuentran cerca y que con desesperación se dan cuenta de que no logran que lleguen a la calma nunca, incluyendo por supuesto a sus propios padres.

A continuación, una serie de ideas para mantenerles ocupados y ayudarles a sobrellevar su energía:

1. Mantener una comunicación abierta
Hablar con ellos sobre lo que les sucede y hacerles conscientes de lo que puede ser molesto para los demás para que eventualmente logren ir teniendo mejores habilidades de autorregulación. Ayudarles a escuchar cuando alguien les pide que dejen de hacer algo molesto y a interpretar el lenguaje no verbal de los adultos y los niños para detener alguna conducta que pueda generar rechazo.

2. Acordar una contraseña
Acordar una seña secreta para que, en aquellos momentos en los que se estén saliendo de control, podamos recordarles que tienen que regularse.

3. Animarles a hacer deporte
Darles la oportunidad de desarrollar alguna actividad física que disfruten de forma diaria. Es recomendable encontrar un ejercicio físico que puedan desarrollar diariamente, disfrutar y servir como desahogo de su energía. Además, este es uno de los pocos contextos en que pueden moverse sin recibir restricciones.

4. Darles la oportunidad de moverse
En algunos contextos en que naturalmente esperaríamos que estuvieran sentados como, por ejemplo, cuando están estudiando y deben memorizar algo, podemos dejarles mantenerse en movimiento si así lo consiguen mejor.

5. Descubrir sus áreas fuertes y aprovecharlas
Estar abiertos para descubrir cuáles son los talentos de tus hijos y poner a su disposición espacios y material para ello. Por ejemplo, si son buenos con los dibujos o la plastilina tener a la mano cuaderno o masitas para que en momentos donde no se les permita moverse mucho puedan entretenerse.

6. Anticipar situaciones
Siempre que sea posible, es necesario platicar con ellos antes de llegar a un lugar, sobre el tiempo que estaremos ahí, lo que es permitido y lo que no y el tipo de conducta que esperamos de ellos.

7. Planear actividades al aire libre que le permitan movilidad
Los fines de semana o vacaciones vale la pena buscar oportunidades de lugares y espacios donde puedan moverse libremente sin tantas restricciones como las que viven diariamente en el colegio y en la casa.

8. Reducir el azúcar
No darles oportunidad de comer muchos dulces y bebidas azucaradas por lo menos tres horas antes de irse a la cama: Esto solo potenciará su energía y hará más difícil que logren dormir.

9. Pedirle su apoyo para tareas cotidianas
Podemos usar su hiperactividad para mantenerles ocupados y que además se sientan útiles y colaboren en las labores de la casa tales como: secar los trastes, arreglar el closet, doblar ropa, regar las plantas y cualquier tarea en la que puedan mantenerse en movimiento, pero ocupados en algo.

10. Fijar rutinas
A pesar de su hiperactividad, no debemos renunciar a imponerles aquellas tareas que deben realizar. Cuanto más consistentes seamos, más les ayudaremos. Además, los ambientes predecibles les ayudan a no salirse de control.

Ser un niño hiperactivo no es fácil, todo el tiempo están recibiendo restricciones, todo el tiempo alguien les está pidiendo que se detengan, que guarden silencio, que dejen de moverse, etc. En muchas ocasiones la gente se aleja de ellos y se sienten rechazados hasta por sus propios amigos. Nuestra labor de padres por lo mismo se vuelve más compleja. Primero debemos aceptar a nuestro hijo tal y como es, trabajar diariamente en ayudarle a encajar adecuadamente en cada uno de los escenarios en que se mueve y a la vez encontrar el equilibrio para permitirle tener un margen más holgado de acción y sentirse querido y aceptado siempre.