La técnica del dictado a la pared para mejorar la dicción de los niños

Funcionamiento, paso a paso y beneficios de estos dictados tan especiales para tus hijos o alumnos

Beatriz Martínez

¿Sabes qué es un dictado a la pared? Se trata de una técnica muy divertida en el que los alumnos hacen un dictado completo y a la vez se lo pasan en grande. Y es que no hay nada mejor para aprender conceptos nuevos, trabajar las normas gramaticales y mejorar la dicción de los niños que usando el ingenio y la imaginación. A continuación te damos a conocer qué es un dictado a la pared, cómo lo puedes poner en práctica con tus alumnos y cuáles son sus principales ventajas.

Cómo funciona la técnica del dictado a la pared paso a paso

Así es la técnica del dictado a la pared para los niños

Los ejercicios de dictado a la pared son, además de muy divertidos, muy completos ya que se trabaja la parte de la lecto-escritura y también de la dicción. ¿Quieres saber cómo hacerlos con tus alumnos? Aquí tienes todos los pasos a seguir.

1. Dividimos un dictado que contenga varios párrafos en cuatros secciones, diferenciamos cada una de ellas mediante un color o un número. Los propios alumnos pueden elegir la longitud de cada parte del dictado, así como su número o color.

2. A continuación, pegamos en las paredes de la clase cada parte del dictado.

3. El siguiente paso consiste en pedir a los alumnos que hagan equipos de cuatro miembros. Los pueden hacer a su libre elección o bien, para evitar riñas y discusiones, puede ser el maestro quien haga los equipos. Cada miembro del grupo recibe un número o color de los que hemos usado antes para dividir los dictados.

4. ¿Qué es lo que tienen que hacer ahora los niños? Pues, por turnos y en unos pocos minutos, ir a buscar el fragmento de dictado que les ha tocado y tratar de memorizar cuanto puedan. Ya solo queda regresar a la mesa y decir en voz alta lo que han memorizado, el resto de los compañeros tienen que anotarlo en sus cuadernos.

Esta mecánica se repite hasta que todos han memorizado, recitado y, por lo tanto, escrito el dictado. Se puede hacer por tiempos, cada niño tendrá unos minutos para memorizar su parte de dictado, si es largo o contiene palabras algo complejas se les puede dar la opción de ir una segunda vez para tratar de aprenderlo todo.

5. Una vez han terminado el ejercicio, es momento de corregirlo. Señalaremos en rojo las cosas a mejorar y en verde aquello que han anotado bien. A su vez, leeremos el dictado original para comprobar si los niños lo han recitado correctamente.

Mejorar la dicción y otros beneficios de estos ejercicios

Una vez visto cómo podemos hacer paso a paso uno de estos divertidos dictados es hora de ver los principales beneficios que aporta a niños y niñas. Como te decíamos antes, los dictados a la pared son muy completos ya que se trabaja la escritura y la dicción siendo esta una de sus principales ventajas, pero aún hay más.

- Los niños aprenden a vocalizar despacio pues el resto de sus compañeros tienen que anotar lo que escuchan.

- La memoria y la concentración se ven reforzadas.

- Es una actividad que llama mucho la atención a los peques, por lo que les será mucho más sencillo aprender las distintas normas gramaticales.

- Los alumnos toman el papel protagonista en el ejercicio de dictado motivo por el cual se sienten motivados.

- La corrección, al hacerse en grupo, es más efectiva.

- Se trabajan aspectos como tan importantes como el trabajo en equipo.

Ejemplos e ideas para hacer dictados a la pared

Beneficios de hacer dictados con los niños

Aquí tienes dos ejemplos de dictados para hacerlo con tus alumnos siguiendo esta metodología.

¡Primer ejemplo de dictado a la pared!

Parte 1. Había una vez un niño muy travieso al que siempre le gustaba gastar bromas. Un día le quitó la manzana a su compañero. Otra vez le hizo un garabato en el dibujo de su amigo y en otra ocasión llegó a decir que se le había perdido la pelota cuando era mentira.

Parte 2. Los niños de la clase tenían mucho cariño a Marcos, el niño travieso, pero estaban cansados de sus bromas por lo que decidieron darle una lección. Le escondieron su peluche favorito y le dijeron que no se lo darían hasta que dejara de hacer bromas pesadas.

Parte 3. Marcos, triste y decepcionado, buscó el peluche por todas partes pero no lo encontró. ¿Qué puedo hacer para recuperarlo? Se dijo. Y entonces empezó a darse cuenta de que sus bromas no eran tan divertidas como él creía.

Parte 4. Los niños de la clase le devolvieron el peluche a Marcos con la condición de que no hiciera más bromas. Bueno, en verdad le dijeron que solo hiciera algunas, y es que Marcos, a veces, sabía gastar bromas de lo más divertidas.

Otro ejemplo para hacer uno de estos ejercicios

Parte azul. El león está triste, ¿qué le pasará al león? Será que está aburrido de caminar solo por la selva. O tal será que echa de menos a sus amigos los tigres.

Parte verde. El mono camina rápido por la selva. ¡Tiene prisa por encontrar al león! Y es que se ha dado cuenta de que sus amigos los tigres están en un valle distinto al que él creía.

Parte amarilla. El mono está cansado de correr. ¿Por qué? Pues porque el león se ha dado tanta prisa que es imposible de alcanzar. ¡No desesperes mono!

Parte rosa. El león por fin está feliz. El mono le ha dicho lo ocurrido y todos juntos, tigres incluidos, se han ido al valle a jugar. ¡Qué divertido!

¡Es hora de pasarlo en grande con los dictados a la pared!