Cómo aliviar las molestias del primer trimestre del embarazo

Cómo aliviar las molestias durante los primeros tres meses del embarazo

El primer trimestre del embarazo se caracteriza por los cambios que experimenta la futura mamá en su cuerpo, que se prepara para albergar a un nuevo ser en su interior.

Los cambios de humor, la inestabilidad emocional y los altibajos en el estado de ánimo son habituales debido a la revolución hormonal, que se está produciendo en la mujer. En las mujeres que ya han sido madres, el abdomen empieza a abultarse ligeramente, mientras que en las primerizas aún tardará un poco más en notarse.

Primer trimestre del embarazo: 6 molestias típicas

Molestias del primer trimestre del embarazo

1. Tensión mamaria. El aumento de la tensión mamaria se debe a que los pechos aumentan mucho de tamaño, durante estos meses, provocando cierta tirantez o dolor. La areola se torna más oscura y los pequeños bultos que se encuentran alrededor del pezón se hinchan, preparándose para la lactancia. Para evitar que los tejidos pierdan firmeza y favorezcan la caída del pecho tras el parto y la lactancia, conviene cuidarlos desde el principio, aplicando cremas hidratantes y utilizando sostenes de algodón, sin aros y con tirantes anchos de algodón. Es posible que aumentes hasta tres tallas en los próximos meses.

2. Congestión nasal. Los síntomas se pueden mejorar administrando suero fisiológico por los conductos nasales o utilizando un humidificador para que el ambiente no esté tan seco. Para evitar las hemorragias nasales no te suenes la nariz con demasiada energía.

3. Mareos y vahídos. Cuando te sientas mareada, siéntate con la cabeza entre las rodillas o recuesta la espalda y coloca las piernas hacia arriba. Para evitar los mareos, huye del calor y los sofocos, que pueden hacer que tu tensión se desplome. Cuando descanses o duermas, hazlo sobre el costado izquierdo. Esta postura facilita el flujo de sangre hacia los órganos y cuando te levantes, hazlo sin incorporaciones bruscas. Y además, procura no pasar mucho tiempo en ayunas y lleva algunos tentempiés en el bolso para mantener los niveles de azúcar en sangre, ya que la hipoglucemia suele ser más frecuente en las embarazadas.

4. Las náuseas y los vómitos. Para aliviar los síntomas, prueba las siguientes recomendaciones:
1. Cuando las náuseas se presentan por la mañana, prepara un par de galletas la noche anterior en tu mesilla y cómelas en la cama para elevar el azúcar en la sangre. Espera unos minutos antes de levantarse de la cama.

2. Si la sensación de náuseas se agudiza a lo largo del día, realiza pequeñas y numerosas comidas al día. Pueden evitarse si se come poco y con mayor frecuencia durante el día. Para evitar la deshidratación, bebe a pequeños sorbos a lo largo del día y lleva una alimentación rica en proteínas, hidratos de carbono y grasas saludables. Evita las grasas saturadas e incluye más vitamina B6 (también llamada piridoxina) en tu dieta. Los frutos seco, los plátanos, los vegetales o los cereales integrales son ricos en esta vitamina.

3. Si los vómitos aparecen después de las comidas, es importante determinar qué olores y sabores pueden producir la sensación de vómitos para evitarlos. La pasta de dientes, el café o el tabaco son algunos desencadenantes. También, conviene lavarse los dientes 20 minutos después de las comidas y evitar la pasta dentífrica de sabores.

5. Cansancio y somnolencia. Procura descansar y dormir todo lo que puedas durante la noche. Siempre que tus obligaciones te lo permiten, busca tiempo para dormir siestas o sentarte relajadamente a descansar.

6. Molestias estomacales. Evita los alimentos que favorecen la acidez como las frituras, las bebidas con gas, los condimentos, el café y el chocolate, entre otros. No te acuestes inmediatamente después de haber comido y toma una infusión de manzanilla, salvia o melisa después de las comidas.

Alivio para los síntomas del primer trimestre de embarazo

- Aumento del apetito. Fracciona las comidas a lo largo del día. Conviene que comas porciones pequeñas, pero con más frecuencia, así no tendrás sensación de hambre y mantendrás en condiciones óptimas tus niveles de azúcar en sangre.

- Encías sangrantes. Utiliza un cepillo suave para limpiarte los dientes y no realices un cepillado enérgico sobre el tejido inflamado.

- Micción frecuente. Las ganas de ir al baño frecuentemente van aumentando a medida que crece el tamaño del útero. Evita aguantar el momento de ir al baño y bebe unos dos litros de agua al día para no retener líquidos.

- Renueva tu vestuario. Las prendas ajustadas no son aconsejables porque pueden dificultar la circulación sanguínea.

Marisol Nuevo. Guiainfantil.com