Síndrome del bebé sacudido o zarandeado

Sacudir o zarandear al bebé puede causarle daños irreversibles

Jamás se debe sacudir a un bebé, por más que los padres se sientan frustrados con la tentativa de calmar el llanto del pequeño. Sacudir o zarandear al bebé no le tranquilizará, al revés, le hará mucho más daño de lo que se imagina.

Este daño se conoce como el Síndrome del bebé sacudido. El SBS es un tipo de traumatismo o lesión cerebral que ocurre cuando se sacude con violencia a un bebé o niño pequeño. El Síndrome del bebé sacudido ocurre más a menudo en bebés de hasta un año de edad y los bebés de dos a cuatro meses son los que tienen mayor riesgo.

El Síndrome del bebé sacudido afecta a los menores de 2 años

Síndrome del bebé sacudido

El síndrome del bebé sacudido a penas tiene incidencia después de los dos años de edad, pero si la sacudida es extremadamente violenta incluso puede afectar a los niños de entre cinco y seis años. Los padres o los cuidadores pueden pensar que sacudir al bebé hará que éste pare de llorar.

Los padres o cuidadores pueden ser incapaces de arreglarse con la realidad de cuidar a un niño y pueden descargar su frustración con el pequeño. Algunos puede que no sepan que los resultados de sacudir a los niños son tan devastadores como lo son en realidad. No obstante, el sacudir a los bebes no está bien NUNCA.

¿Por qué no se debe zarandear a los bebés?

Los músculos del cuello del bebé son débiles y la cabeza es grande y pesada. Las sacudidas hacen que el frágil cerebro salte para adelante y para atrás dentro del cráneo y sufra contusiones, hinchazón y hemorragia, que pueden causar daños cerebrales graves permanentes o incluso la muerte.

Las lesiones que caracterizan el Síndrome del bebé sacudido son hemorragias dentro del cerebro, hemorragias en la retina, daños en la médula espinal y el cuello, además de fracturas de las costillas y otros huesos. Al principio, puede que estas lesiones pasen desapercibidas, pero los cambios en el comportamiento del bebé o del niño, pueden ponerlas en relieve. Las lesiones del bebé sacudido suelen presentarse en niños menores de 2 años de edad, pero pueden verse en niños hasta de 5 años.

Síntomas del síndrome del bebé sacudido

Hay señales que muestran claramente que el bebé o el niño ha sido sacudido y que por lo tanto tiene presión en el cerebro. Los bebés presentan:

- Irritabilidad extrema
- Convulsiones
- Vómitos
- Inapetencia para alimentarse
- Letargo (cansancio extremo, falta de movimiento, inhabilidad para mantenerse despierto)
- Piel pálida o azulada
- Problemas respiratorios
- Alteraciones físicas y neurológicas (contusiones, temblores, estado de inconsciencia o coma, etc.).

Consecuencias del síndrome del bebé sacudido

Sacudir a los bebés o niños pequeños pueden llevarles a graves consecuencias que se agravan aún más cuando se tira al bebé sacudido en una superficie (síndrome de impacto sacudido). El SBS puede provocar:
- Daños al cerebro
- Ceguera
- Pérdida auditiva
- Trastornos del habla y del aprendizaje.
- Retraso mental
- Ataques epilépticos
- Daños al cuello y a la espina dorsal
- Muerte

Tratamiento de urgencia para un bebé con el SBS

Cuando el bebé ingresa en un hospital con síntomas del SBS, las medidas de urgencia son de soporte respiratorio y cirugía para detener la hemorragia interna y la hemorragia del cerebro. Los médicos pueden estudiar las imágenes diagnósticas del cerebro del pequeño, utilizando la resonancia magnética o la tomografía computarizada, para realizar el diagnóstico definitivo.

La mayoría de los bebés que sobreviven a las sacudidas intensas presentarán alguna forma de discapacidad neurológica o mental, como parálisis cerebral o retraso mental, que puede no ser aparente hasta los 6 años de edad. Son niños que pueden necesitar cuidados médicos el resto de sus vidas. NO se debe sacudir a los bebés ni lanzarlos hacia arriba, y tampoco permitir que nadie lo haga. Es preferible dejarlo llorar unos instantes que llorar toda la familia por toda la vida.

Fuente consultada:
- Centro Nacional del Síndrome del Bebé Sacudido.
- Instituto Nacional de Neurología, trastornos y accidentes cerebrovasculares - NINDS