Cómo acercar la ciencia a los niños

Trucos para que los niños se interesen por la ciencia

Que los niños experimenten cierto rechazo a la clase de ciencias nos hace plantearnos qué va mal en nuestro modelo educativo. Por eso queremos acercar la ciencia a los niños, porque sabemos que también puede ser una experiencia divertida que combina el aprendizaje con el juego.

Tenemos algunos trucos para que los niños pierdan el miedo a la ciencia y se olviden de esa idea de números, datos y cifras monótonas. Porque la ciencia para niños también es diversión, descubrimiento, misterio, experimentación y creación. 

Por qué acercar la ciencia a los niños

Niño juega con ciencia

El objetivo de acercar la ciencia a los niños no es únicamente eliminar obstáculos de su aprendizaje, sino que el interés por la ciencia reportará a nuestros niños muchos beneficios a corto, medio y largo plazo. No hablamos de convertir a nuestros hijos en científicos que descubran la vacuna de alguna de las enfermedades que más nos afectan, sino de ver el mundo desde una perspectiva más crítica.

Y es que acercar la ciencia a los niños sirve para que los niños desarrollen el espíritu crítico, aprendan que la vida es un experimento que funciona a base de ensayo y error, pero también de observación y participación. La ciencia enseña a los niños a sacar sus propias conclusiones, estimula el razonamiento lógico y, por supuesto, es un gran impulso a su creatividad.

5 trucos para acercar la ciencia a los niños

1. Experimentos. El mejor método para hacer que los niños se interesen por la ciencia es con los experimentos. Los experimentos con agua, con velas o incluso con alimentos resultan muy divertidos y los niños aprenden a transformar la sorpresa inicial en una explicación lógica. 

2. Aparatos. Los aparatos científicos son una herramienta muy atractiva y además pueden ser el mejor regalo para unas Navidades o un cumpleaños. Telescopios para observar el cielo o microscopios para ver lo que queda oculto a simple vista pueden marcar la diferencia para que un niño se interese o no por la ciencia.

3. Actividades científicas. Se puede destinar a pasar un día en familia dedicado a la ciencia. Una excursión al campo lupa en mano para observar insectos, clasificar hojas de los árboles o plantar semillas y ver su crecimiento son algunas de las actividades que más gustan a los niños. 

4. Museos. Puede que a algunos niños no les atraiga la idea de pasar una tarde en un museo, pero esa idea cambiará en cuanto descubran la gran cantidad de talleres infantiles que poseen los museos de ciencia. Allí aprenden, descubren y experimentan junto a otros niños de su edad.

5. Didáctica divertida. Libros, películas o series de dibujos en los que la ciencia se explica a los niños de forma divertida no pueden faltar para esas tardes de invierno cuando no apetece salir de casa. También hay cuentos infantiles que estimulan la curiosidad de los niños, su imaginación y su gusto por la ciencia.

Laura Vélez. Redactora de Guiainfantil.com