La imaginación y la creatividad de los niños no tienen límites

Vilma MedinaDirectora de GuiaInfantil.com

Si yo te contara todos los momentos de imaginación que tuvo mi hija cuando era pequeña, te sorprenderías y asombrarías. La imaginación y la fantasía que tenía ella me hacían ¡abrir la boca y levantar las cejas!

Es que la imaginación de nuestros hijos no tiene límites, es gratis y no necesita de pilas. Surge de su bullicio interior, de sus deseos y necesidades, de su naturalidad y espontaneidad, o simplemente de la magia de ser niño. Además, sus fantasías son inofensivas, aunque a veces puede pasar la barrera de la seguridad.

Los niños saben hacer magia

Niña disfrazada de astronauta

Hay niños que se entretienen con cualquier cosa, un trozo de papel, un rollo de papel higiénico, hojas de un árbol, palos y palillos, piedras... y hay incluso algunos que disfrutan más del papel que envuelve un regalo, que del propio regalo. Hay niños a los que les das un pequeño avión y no sabes lo que son capaces de hacer con ello. Les das una caja de cartón y ellos son capaces de montar una casita de princesas o una cueva. Y de una bolsa de la compra puede salir un disfraz de lo más divertido. Así son los niños, unos recicladores de la ilusión.

Me pregunto en qué momento los niños dejan la imaginación de lado y pasan a vivir sólo de la realidad. No me acuerdo cuándo ha sido la ultima vez que mi hija dejó una carta en la ventana para su hada, amiga imaginaria. Tampoco cuando dejó de salir 'pitando' del coche hasta la puerta del garaje de nuestra casa, sin jugar al escondite con su 'duende juguetón', o de dar sus clases de matemáticas a todos sus muñecos, o de meterse en la alfombra 'mágica' del pasillo de casa, e imaginarse volando como Aladino por el mundo, o de dar formas tan raras a las plastilinas que para ella tenían mucho sentido. Ella también tenía, en su aprietada agenda de trastadas, el momento para pintar. Empezó pintando la cara, los brazos, luego pasó a las paredes... ¡qué agobio! Acabé teniendo que comprarle un rollo de papel para que ella diera 'alas a su fantasía', de una forma más cómoda para todos. Sus ganas de probar, de experimentar....¡no tenían límites!

La creatividad infantil

Mi hija, como muchos niños de cinco o seis años, poseía una imaginación muy bien 'amueblada'. En una tarde de verano, por ejemplo, como ella estaba malita y no podíamos bajar al patio y a la piscina para refrescarnos, me sorprendió cuando entré en su habitación y la encontré vestida con su bañador de lunares, acostada encima de una toalla en el suelo de su habitación. A su lado había el cubo y la pala de playa, con las que solía jugar en la arena del parque, además de un paraguas abierto. Le pregunté qué hacía ella. Y me contestó: ¿No ves, mamá? Estoy en la playa... anda, ponte el bañador y aprovecha el sol, y de paso, tráeme la merienda, por favor. Te juro que me quedé sin palabras. Sólo tenía ganas de achuchar a mi pequeña...

No limites la fantasía de los niños

Muchos padres se preguntan si es normal que su hijo hable solo, imite personajes, idealice situaciones y juegue con ello. Los psicólogos coinciden en que no hay motivos para preocuparse. El niño usa la fantasía para conseguir comprender, interpretar y recrear el mundo que lo rodea. El ponerse en una situación o en un lugar al que no le corresponde, le ayudará a entender ciertas reglas y límites. La imaginación infantil es la base de la creatividad de los niños y por lo tanto debe ser libre y respetada.