La resiliencia de las familias japonesas tras el terremoto

Si no fuera por Japón, hoy hablaríamos de otras cosas que también son noticia, pero el suceso ha despertado tanto desasosiego en nuestros corazones que la magnitud de la catástrofe y sus consecuencias empañan otros acontecimientos. Buscando el lado positivo del terremoto y el tsunami, merece la pena rescatar el término resiliencia, que define muy bien en su último libro Hijos felices, la psicóloga Alicia Banderas.

Esta psicóloga reflexiona sobre el hecho de que algunas personas, niños, adolescentes, jóvenes y adultos han logrado sortear los obstáculos de la vida, afrontar situaciones tremendamente adversas e incluso salir fortalecidos de ellas, consiguiendo una transformación y un crecimiento personal admirables.

Familia japonesa tras el terremoto de Japón

Este es el caso de las personas que han pasado por terribles enfermedades, que han sufrido situaciones de maltrato o que han sobrevivido a catástrofes naturales como terremotos o tsunamis. Sería natural pensar que lo más normal es que estas personas se hubieran quedado "tocadas" de por vida y, sin embargo, muchas de ellas han conseguido mantener el equilibrio y superar las duras pruebas que la vida les ha puesto en el camino. La responsable es la resiliencia, un concepto novedoso dentro de la psicología, que se refiere a la capacidad del ser humano de reponerse a la adversidad. Las personas resilientes son capaces de mantener el equilibrio aún cuando se encuentran atravesando una experiencia traumática y no debe confundirse con el concepto de recuperación, que implica un retorno paulatino y gradual hacia la normalidad. El término, en realidad, procede de la física, y hace referencia a la cantidad máxima de fuerza que un material puede soportar antes de romperse cuando es sometido a un fuerte impacto como es el caso del acero. No significa ser invencible, porque como el acero, aunque es muy duro, se puede partir. Pero, ¿qué otorga a las personas la fuerza y el coraje necesarios para superar el miedo y transformarlo en esperanza? ¿qué les impulsa a resistir y rehacerse mediante un gran crecimiento personal? La Psicología dice y la realidad así lo confirma, que vivir hechos traumáticos como los que están viviendo ahora mismo las familias japonesas, padres, madres, abuelos, niños y bebés, puede darnos la oportunidad de obtener un aprendizaje nuevo que otra manera no se hubiera podido conseguir y esto puede promover una metamorfosis un crecimiento personal. La cultura del pueblo japonés tiene una buena base para la resiliencia desde la cuna. En otras ocasiones, ya han demostrado que poseen una enorme capacidad para resistir y rehacerse ante las adversidades de la vida, y aunque en esta ocasión la naturaleza les ha sometido a una dura prueba, espero que puedan salir transformados y fortalecidos de ella. Todos tenemos un sinfín de recursos internos, también conocidos como fortalezas. ¡Ojalá sean capaces de reunir toda la fuerza que hace falta soportar esta vicisitud de la vida! Marisol Nuevo.