La digestión y el baño de los niños

Ahora en verano, si hay algo que los niños no entienden del mundo de los mayores es por qué hay que esperar a hacer la digestión para bañarse. Y es que resulta muy 'pesado' tener que esperar para darse un chapuzón cuando el calor aprieta a primera hora de la tarde.

Cuando era pequeña siempre pensé que la digestión duraba lo mismo que una siesta, porque cuando le preguntaba a mi padre precisamente eso: papá, ¿cuánto dura la digestión? Mi padre siempre me decía: 'hasta que yo me levante'. Me imaginaba que durante ese tiempo la comida tenía que bajarme hasta los pies y cuando eso sucedía ya me podía bañar.

La digestión de los niños dura una hora y media

La digestión y el baño de los niños

Siempre mis hijos me preguntan lo mismo: '¿me puedo bañar ya? ¿por qué tengo que esperar?'. 'Te puedes poner malo de la tripa, si sufres un corte de digestión', les suelo decir. Es lo más básico, y lo que ellos entienden con más facilidad. No obstante, como hay algunas familias que no respetan ese tiempo y se meten en el agua nada más comer o al rato de haber comido, no entienden por qué a unos nos afecta el corte de digestión y a sus amigos no.

Lo cierto es que el corte de digestión nos puede afectar a todos por igual, ya que cuando el organismo está haciendo la digestión y se sumerge en agua fría, se produce un déficit de sangre en el sistema digestivo, debido a que ésta se desplaza hacia la piel para equilibrar el cambio de temperatura y, entonces, se puede producir un corte de digestión.

Esto puede ocurrir también cuando nos sumergimos en agua fría después tomar el sol o realizar ejercicio físico. Por tanto, hay que tener especial cuidado con los niños, que son los que más disfrutan del agua a todas horas. Los síntomas más frecuentes del corte de digestión son mareos, vómitos, calambres, escalofríos, náuseas y sudor. Ante cualquiera de estos síntomas, hay que sacar al niño inmediatamente del agua, para minimizar el riesgo de sufrir un paro cardíaco.

Por tanto, es verdad que el corte de digestión existe y que no es un cuento chino que nos contaba mi padre para que le dejásemos dormir la siesta. Es conveniente esperar entre una hora y media o dos horas antes de bañarnos y una vez transcurrido ese tiempo, es recomendable mentalizar a los niños para que se metan poco a poco en el agua para ir acostumbrando al cuerpo y evitar que se tiren de golpe, de cabeza o de bomba.

Marisol Nuevo.