La falta de cariño retrasa el crecimiento de los niños

Vilma MedinaDirectora de GuiaInfantil.com

La carencia afectiva no solo retrasa el crecimiento de los niños, como también aumenta sus posibilidades de desarrollar frecuentes infecciones debido a que sus mecanismos de defensa no funcionan cómo deberían. La falta de cariño y de afecto, también produce un grado importante de estrés y ansiedad en los niños, y dificulta su aprendizaje.

No hay duda de que el afecto es una necesidad básica en la educación de los hijos. El afecto acerca los padres a sus hijos, crea un canal de comunicación entre ambos, dice más que muchas palabras. 

Los mimos de papá y mamá ayudan a crecer

Padre con hijo

El rechazo, el descaso, el abandono y la ignorancia no son actitudes constructivas. El sistema inmune de niños carentes como es el caso de los niños que estuvieron en centro de acogida, que tuvieron que ser alejados de sus padres y de sus familias por motivos varios, o que vivieron en condiciones precarias y con mínimos recursos y muchas dificultades, es más frágil, y hace con que estos niños sean más propensos a desarrollar enfermedades.

Diversos estudios y varias tesis doctorales han demostrado que los niños presentan una talla inferior de la normal cuando existe una inhibición del sistema hipófiso-adrenal que, en casos límite, puede impedir la producción adecuada de ciertas hormonas. Eso está asociado a la carencia afectiva que esos niños presentan por la falta diaria de cariño y de atención necesarios para tener armonía, tanto de su medio interno como del mundo que les rodea. El cariño, la atención y el afecto, principalmente en los primeros años de vida de un bebé, son herramientas importantes en la estimulación, para construir una buena autoestima, y para desarrollar la confianza y el respeto propio y hacia los demás.