La falta de cariño retrasa el crecimiento de los niños

La carencia afectiva no solo retrasa el crecimiento de los niños, como también aumenta sus posibilidades de desarrollar frecuentes infecciones debido a que sus mecanismos de defensa no funcionan cómo deberían. La falta de cariño y de afecto, también produce un grado importante de estrés y ansiedad en los niños, y dificulta su aprendizaje.
No hay duda de que el afecto es una necesidad básica en la educación de los hijos. El afecto acerca los padres a sus hijos, crea un canal de comunicación entre ambos, dice más que muchas palabras. El rechazo, el descaso, el abandono y la ignorancia, no son actitudes constructivas. El sistema inmune de niños carentes como es el caso de los niños que estuvieron en centro de acogida, que tuvieron que ser alejados de sus padres y de sus familias por motivos varios, o que vivieron en condiciones precarias y con mínimos recursos y muchas dificultades, es más frágil, y hace con que estos niños sean más propensos a desarrollar enfermedades.













