¿Cuándo es el mejor momento para quedar embarazada?

Quedarse embarazada depende de muchas cosas: nuestros deseos, nuestros planes, nuestra condición física, nuestro entorno, etc. ¿Cómo podemos conjugar todos estos factores para elegir el momento adecuado?

Cuando nos planteamos tener un hijo, se dan diferentes situaciones. Hay parejas que no lo planean, simplemente viene y lo acogen en sus vidas; otros que quieren ser padres, pero esperan hasta encontrar el momento adecuado; otros que planean hasta en qué mes debe engendrarse su descendiente para que encaje dentro de sus planes de trabajo, casa, formación, edad e incluso preferencias entre un horóscopo y otro; y, por último, los que lo desean, pero no consiguen, en principio, un embarazo.

El momento perfecto para lograr un embarazo

Embarazada se hace eco

Desde el punto de vista físico de la mujer, el mejor momento según los médicos sería la veintena, momento en el que la mujer está perfectamente desarrollada y tiene mucha más capacidad reproductiva que una mujer más mayor: más posibilidades de concebir y un riesgo menor de tener un hijo con problemas físicos. Normalmente, se suele considerar una mujer mayor a partir de los 35 ó 40 años, edad en que la reproducción se dificulta y existen más posibilidades de que se dé cualquier dificultad en el embarazo, parto o salud del bebé.

Las condiciones físicas son importantes, pero también son muy importantes los aspectos madurativos de la pareja. Hay muchas personas que, aun no siendo tan jóvenes están más preparados para acoger a un nuevo miembro porque ofrecen una estabilidad emocional y social mayor. Cada vez más la búsqueda de los hijos se posterga, bien por obtener una mayor estabilidad económica o social, o bien por el aumento de segundas relaciones o uniones matrimoniales. El caso es que aumenta el número de las mujeres que tienen a su primogénito a partir de los treinta o incluso a los cuarenta, algo que no implica necesariamente, que vayan a tener un embarazo de riesgo o un bebé enfermo.

También hay tristes casos de parejas que esperan tanto que luego no consiguen embarazarse, aún sin tener problemas aparentes de fertilidad. Parece que la madurez física y emocional no siempre van a la par: una niña de 12 años podría ser madre, pero le quedarían unos cuantos años más para obtener una madurez emocional adecuada. Supongo, entonces, que el mejor momento es aquel que ofrece la suficiente juventud como para tener un embarazo sano y una buena energía para el cuidado del bebé y, a la vez, la suficiente madurez y estabilidad social para acoger a un hijo o hija con la serenidad , paciencia y tranquilidad que requiere su educación.

Muchas veces el momento no se elige, sino que el momento os elige a vosotros. Lo mejor sería combinar la prudencia, por la responsabilidad que contraemos, con la disposición de que una nueva vida venga a formar parte de la nuestra.

Patro Gabaldón. Redactora de Guiainfantil.com