Lo bueno y lo malo de estar embarazada

Si tuviéramos que poner en una balanza lo bueno y lo malo de estar embarazada, acabaríamos con un buen número de cosas a ambos lados, aunque sin duda, todas coincidiríamos en que, aún en igualdad de condiciones, siempre pesa más lo bueno.

El embarazo es un momento de cambios sorprendentes, tanto físicos como anímicos. A las mujeres, la naturaleza nos ha dotado de una capacidad asombrosa de transformación, pero esta disposición natural, no nos libra de algún inconveniente en el camino...

Ventajas e inconvenientes de estar embarazada

Ventajas de estar embarazada

En un embarazo normal, nos podemos enfrentar a algunas molestias tanto físicas como emocionales. Son muy frecuentes los ajustes hormonales que nos pueden provocar náuseas matutinas, indigestión, manías o antojos de alimentos, alteraciones en el olfato, en la piel, y un largo etcétera. Según avance nuestro embarazo, algunos síntomas desaparecerán y otros persistirán, pero no se prolongarán mucho más del parto (alguna estría quedará a modo de medalla de honor por ser madre).

Los cambios emocionales son también muy importantes, es evidente que nos debemos enfrentar gradualmente a una nueva imagen (aunque nos resulte preciosa nuestra curvatura abdominal), a sentimientos de inseguridad sobre si seremos capaces de educar y criar a nuestro hijo, a la preocupación sobre la salud del bebé o la nuestra, a la incógnita de si podremos soportar el dolor del parto... o a ciertos momentos en que nos sintamos frustradas, agobiadas o irascibles, sin más.

Cuando el embarazo es deseado y acogido con alegría, sin duda, los momentos gratificantes nos hacen sobrellevar los inconvenientes de nuestra gestación. Seguro que al poco tiempo de saberos encinta, os habéis colocado delante del espejo y habéis sacado la tripita, orgullosas; habéis protegido vuestra barriguita entre las manos, ante cualquier susto; habéis disfrutado de momentos relajantes y placenteros en el que el bebé os da patadas, y habéis intentado adivinar con vuestra pareja qué parte del cuerpo era aquel bulto que salía de vuestro esférico vientre; habéis hablado con vuestro bebé y le habéis puesto nombre...

Por otra parte, el parto es uno de los momentos más emocionantes para la vida de una mujer, ver a nuestro hijo y sentirlo en nuestros brazos es absolutamente inolvidable, hace sentirnos partícipes de algo sobrenatural, algo de gran trascendencia, del cual somos parte protagonista junto con nuestro hijo o hija. Sin duda, el embarazo supone ciertas molestias (en algunos casos, muchas), numerosos cambios orgánicos, nos exige capacidad de adaptación y de madurez..., pero el fruto es inigualable, es una de las experiencias más emotivas y conmovedoras para los futuros padres. Estad alegres y disfrutad de vuestro embarazo y trasmitiréis también a vuestro hijo ese sentimiento de gozo que vosotras sentís, aun cuando tengáis más de un inconveniente por vuestro nuevo estado de "buena esperanza".

Patro Gabaldón