Juegos para niños nerviosos y agitados

Existen muchos tipos de niños: tranquilos, sagaces, reservados, comunicativos, inquietos..., un solo adjetivo es insuficiente para describir a un niño, pero nos sirve para buscar patrones de actuación: contrarrestar actitudes, estimular acciones, evitar problemas futuros, etc.

Por ejemplo, no debemos tratar igual a un niño con fuerte carácter que otro más tranquilo o calmoso..., cada niño es diferente y debemos tratar de no agravar conductas muy marcadas a través de diferentes juegos y tratos.

Actividades para niños que no paran

Niño juega en tobogán

Son muchos los papás que se ven desbordados ante un niño inquieto o nervioso. A veces, miran con envidia a los padres que tienen niños más tranquilos, porque suelen tener más facilidad para centrarse y cuya demanda de atención de sus padres suele menor, pero quizás por ello también sean más apáticos. El niño nervioso, por el contrario, suele tener una buena disponibilidad para juego y una actividad inagotable. Debemos guiar y elegir sus juegos y actividades para poder contrarrestar su nerviosismo e agitación naturales con relajación y tranquilidad.

A los niños con estas dosis elevadas de inquietud y energía, debemos ofrecerles actividades y juegos apropiados para proporcionarles además de diversión, relajación o quietud. ¡He conocido niños a los que los juegos les ponen todavía más nerviosos! Si ya estaban alterados antes de ponerse a jugar, luego pueden llegar a subirse por las paredes.

Los juegos más indicados para los niños activos son aquellos que tienen como marco un escenario natural: paseos por el campo para coger piñas, hojas, castañas, piedras..., cazar mariposas o saltamontes, tirar piedras al río, construir hormigueros, subir cimas, disfrutar de la nieve, jugar con la arena, jugar con el agua, realizar deportes como jugar a la pelota, saltar a la comba..., juegos que le cansen y con los que puedan liberar sus energías sin ponerles nerviosos.

Como entre semana no podemos salir al campo, y deben jugar en casa, pueden pintar las piñas recogidas, clasificar las piedras, realizar collages con las hojas, cuidar los bichos recolectados... actividades que les motiven y a la vez sean reposadas. Las manualidades para estos niños son mano de santo, les tiene ocupados en un ambiente tranquilo y satisfacen su necesidad de actividad con la manipulación de tijeras, cartulinas, colores, pinturas, lazos...

Para amansar a sus fieras, a muchas mamás, les funciona esto de enseñar a sus hijos a desempeñar estas tareas manuales, y también animarles a ayudar en las tareas de casa como barrer o limpiar el polvo. Encauzan de manera ordenada y tranquila, sus ganas de moverse y de estar ocupados.

Patro Gabaldón. Redactora de GuiaInfantil.com