¿Parto con epidural o sin ella?

Cada mujer habla según su experiencia, muchas hablan de que la epidural fue lo mejor del mundo para ellas, ya que les permitió dar a luz de manera serena y consciente, otras que fue peor el remedio que la enfermedad, ya que sufrieron en sus carnes los efectos secundarios de cualquier anestesia o analgesia, y otras que el alivio esperado fue demasiado tardío para beneficiarse de él.

En España es generalizado el empleo de anestesia epidural para dar a luz, ésta es accesible para toda embarazada ya sea en hospital privado o público. Así que claro la pregunta que surge es la siguiente: ¿quiero parir de manera naturalcomo antaño entre dolores y gritos o quiero que alivien mi dolor mediante un procedimiento médico muy empleado y bastante seguro? Desde luego es tentador y comprensible que, en gran número, elijamos la posibilidad de tener un parto menos doloroso.

¿Parto con epidural o sin ella?

Recuerdo a una señora algo mayor que decía: "esto de la epidural ni es parir ni es nada" como diciendo: "ahora, las mujeres, sois unas blandas", pero el parto no es el momento de demostrar a nadie nuestra valentía o nuestra capacidad de sufrimiento, es un momento para vivir plenamente, con o sin epidural. ¡Cada mujer deberá elegir y sopesar los pros y los contras de dicha anestesia! La existencia de estas nuevos procedimientos mediante anestesia epidural ofrecen la posibilidad de que una experiencia muy dolorosa pueda ser vivida con calma, cómodamente y molestias moderadas, pero no deja de ser una técnica invasiva a la forma natural de dar a luz por las mujeres de toda la vida. La anestesia epidural requiere una correcta valoración: se ha de cuidar sopesar cuidadosamente las características de la mujer, el momento de aplicación y la dosis... un equilibrio, en ocasiones, difícil de conseguir. Desde mi experiencia (no he tenido problemas) pienso que el máximo problema de la epidural es que, en muchas ocasiones, al no sentir las contracciones, nos resulta difícil el expulsivo (comenzar a pujar para que salga el bebé), aprovechando la contracción. Es importantísimo que el anestesiólogo controle la cantidad de medicación para que no sea el monitor el que nos marque el ritmo de los pujos, sino que tengamos cierta sensibilidad. Con la epidural dicen que se dan un mayor número de partos instrumentalizados y cesáreas, de ahí que se alcen numerosas voces detractoras. La mujer, tanto si decide emplear la epidural o no, debe de seguir siendo la protagonista del parto junto con su hijo, las madres debemos valorar adecuada y suficientemente los riesgos y los beneficios que nos puede aportar. Si dudamos, siempre podemos optar por un parto sin anestesia y cambiar de opinión según evolucione el parto, ya que muchas veces pensamos que no podremos soportar el dolor y luego comprobamos que sí. Realmente no sabemos lo que vamos a sentir y lo que ocurrirá durante el parto. Patro Gabaldón. Redactora de GuiaInfantil.com