La buena educación en los niños

Ayer cayó en mis manos un libro fantástico, se llama La Buena Educación, de María Jesús Álava y Susana Aldecoa. El título me llamó la atención, pero también la frase que aparece en la portada y que resume el contenido de este libro: Enseñar con libertad y compromiso para convertir a los niños en adultos felices.

Una de mis mayores preocupaciones como madre es dar a mis hijos una buena educación, equivocarme en el camino lo menos posible y lograr que sean niños sanos y felices. Esto me motivó para abrir el libro e intentar encontrar pautas para conseguirlo entre sus páginas.

La Buena Educación en los niños

Cómo educar a los niños para que sean felices

Maria Jesús Álava y Susana Aldecoa, psicóloga y directora de colegio respectivamente, nos plantean una serie de ideas para poder aprovechar el potencial de cada alumno, para desarrollar su inteligencia, para que los niños aprendan a solucionar sus dificultades y adversidades y puedan llegar a ser lo que quieran ser.

Y es que, la educación no sólo se da en casa, los padres son los primeros educadores, pero los niños pasan mucho tiempo en el colegio, y es en las aulas, donde también reciben conocimientos y pautas para prepararse para la vida. 

En este libro he encontrado estas interesantes ideas: 

- La educación en la primera infancia es fundamental. Desde los primeros años, hay que poner unos límites. Los niños necesitan unas normas básicas para vivir y convivir con sus semejantes.

- Es importante tener como objetivo la formación de personas con valores: tolerantes, solidarias creativas y con voluntad de superación. La buena educación pasa por inculcar al niño la riqueza intelectual, la responsabilidad y la generosidad. 

Educar a los niños para ser felices

- A los niños hay que conducirles y ayudarles en la educación, pero respetándoles. Esto significa que es importante educar en la libertad, pero entendiendo las responsabilidades de cada uno.

- Hay que potenciar el desarrollo intelectual del niño respetando su individualidad. De esta manera, crearemos ciudadanos independientes, libres y con capacidad crítica.

- Es importante la disciplina que aplicamos padres y profesores en la educación de los niños, pero sobre todo, conviene darles pautas para que ellos mismos aprendan a regularse y adquieran autodisciplina.

- Y, sobre todo, potenciar los buenos sentimientos de nuestros hijos, ayudarles a que puedan defenderse de la manipulación del entorno y guiarles para que descubran sus habilidades y aptitudes para conseguir que sean niños felices.

Alba Caraballo. Editora de GuiaInfantil.com