Los niños creen que somos mamás enciclopedias

Los niños van creciendo y quemando etapas, y aunque somos conscientes de ello siempre nos sorprendemos con la intensidad de algunas o la ligereza de otras. Lo cierto es que siempre hay alguna que nos queda más grabada en la memoria. Con mi hija, una de las etapas que más disfruté y también la que más me obligó a ponerme las pilas fue la de los “por qués”.

Una madre Wikipedia

La etapa de los por qués de los niños

Ufff... ¡Qué etapa! A mi hija le ocurría hacerme tantas preguntas que yo llegaba al final del día con la cabeza saliendo humos. Fue por los 3, 4 y 5 años cuando ella empezó a “acribillarme” con una pregunta tras otra. ¿Qué es eso?, ¿Para qué sirve? ¿Por qué… por qué…? ¡Todo eran interrogaciones!! Ella no se daba por vencida con un “no” o un “sí”, siempre tenían que venir acompañados de algún por qué. Y sus preguntas no llegaban solas, siempre venían con su “hermana gemela” y muchas veces con un montón de “amigos”.

Está claro que si el niño pregunta es porque lo quiere saber, ya sea para aprender o para poner a prueba la disponibilidad de sus padres. Creo que es mejor que los niños hagan preguntas a sus padres, ya que eso demuestra que hay una relación de confianza entre ambos.  De todos modos, conviene que los padres que estén pasando por esta etapa con sus hijos, tengan en cuenta 5 consejos básicos:

1. No es necesario defender una tesis doctoral sobre la pregunta de los niños. Solo prestarles atención, proporcionarles seguridad, y asegurarse de que ellos tengan una buena referencia.

2. No se debe burlar ni bromear sobre la pregunta que hagan los niños, aunque nos parezca la pregunta más obvia o sin sentido del mundo.

3. Es aconsejable que los padres den respuestas claras, sencillas y con sentido a los niños. Y siempre de acuerdo con la capacidad de lenguaje de los niños.

4. Es recomendable tener paciencia para entender la pregunta que hagan los niños. Si ellos sienten dificultades para hacer la pregunta, es aconsejable que les echemos una mano.

5. No se debe dejar a los niños sin respuestas. Si, por alguna razón, no la puedes dar en el momento en que ellos te la hagan, lo mejor es explicarles que lo hará más tarde, sin falta. Y sin falta es sin falta...

Vilma Medina. Directora de GuiaInfantil.com