Cuándo y dónde deben hacer los deberes los niños

Los niños rienden más cuando trabajan en un sitio reservado para sus estudios

Los niños necesitan un lugar cómodo, tranquilo y bien iluminado para hacer los deberes. Su habitación es el sitio ideal para que los niños hagan sus deberes en una mesa bien iluminada y con una silla regulable en altura para mantener la espalda recta. Se puede estudiar en la mesa de la cocina o en la del salón, siempre y cuando no existan distracciones, que aparten la atención de los niños de sus estudios.

Una distracción a la hora de hacer los deberes escolares es estar al lado de una televisión encendida o en un lugar donde haya personas hablando u otros niños jugando. En general, todos rendimos más cuando podemos trabajar en un sitio reservado para el estudio y los niños también. Por este motivo, evita a que tu hijo haga los deberes al mismo tiempo que otras actividades como ver la televisión, jugar a los videojuegos o tener el ordenador encendido.

Los deberes: un compromiso de los niños

Dónde y cuándo hacer los deberes

Las tareas de casa deben ser una actividad y una rutina diaria. Acostumbra a tu hijo a que estudie, aunque no traiga deberes del colegio. En este caso, tu hijo puede dedicar el tiempo reservado a los deberes para leer o investigar, por ejemplo. Es importante que reserves un tiempo para el estudio o la lectura, todos los días, aunque sea solamente 15 minutos, adaptándolo al patrón de actividades de vuestro hogar. Es un hábito sano y necesario. Si tienes más hijos, lo mejor es programar períodos de tiempo de estudios simultáneos. Así, evitarás que ellos se distraigan entre sí.

Los deberes son una responsabilidad de los niños

Tu hijo debe saber cuáles son las tareas que tiene pendientes, cuándo vencen y cuánto tiempo debe planificar para completarlas. Estas pautas las marca el profesor en clase y lo más recomendable es cumplir con la obligación y los plazos. Sin embargo, hay algunos niños que suelen olvidarse de apuntar los deberes del día en la agenda o no se acuerdan de traer el cuaderno o el libro. En estos casos, es fundamental establecer consecuencias educativas claras para el niño. Deja muy claro a tu hijo lo que sucederá si esto ocurre con frecuencia y pide una tutoría con su maestro. Es necesario que haya una comunión en la planificación de los deberes de los niños.

La mejor hora para hacer los deberes

Los deberes deben realizarse siempre a la misma hora todos los días y el mejor momento es una hora después de llegar del colegio a casa. Durante esa hora, los niños pueden merendar, relajarse y jugar. Finalizado ese tiempo, deben comenzar con los deberes.

La postura firme y convincente de los padres también es muy importante para llevar a cabo esta difícil tarea. Primero, siéntate con tu hijo por un momento en un lugar tranquilo y explícale qué esperas de él y de qué forma podéis ayudaros mutuamente. Deja muy claro que lo primero es el compromiso y después la diversión. Al principio, es difícil, pero con persistencia y mucho apoyo, los niños se adaptarán fácilmente a sus deberes y, poco a poco, aprenderán a administrar mejor su tiempo.

Fuentes consultadas
- US Department of Education
- Enciclopedia "Our Children", vol.25, nº2
- Working Parents Can Raise Smart Kids, de John E.Beaulieu, Ph.D., y Alex Granzin, Ph.D.