El paso a paso de la masticación. Como aprende el niño a masticar

De la lactancia a la alimentación complementaria

Laura Cerrillo
Laura Cerrillo Logopeda y docente

Masticar hace referencia a la acción de triturar para destruir el alimento y facilitar su digestión. Es un acto mucho más complejo de lo que pensamos y que cambia a lo largo de los primeros años de vida. Su evolución está muy ligada a la erupción dental, pero la mandíbula también juega un papel muy importante y, a menudo, poco conocido. Conoce cómo es el proceso de masticación y cómo aprende el niño a masticar. 

3 momentos importantes en el proceso de masticación 

paso a paso de la masticación. Cómo aprende el niño a masticar

Es importante pararmos a pensar en los cambios que ocurren durante la alimentación cuando nuestros hijos van creciendo. 

Inicialmente los niños se alimentan a base de leche sin tener dientes y sin ser importante la masticación. Con las primeras erupciones dentales, empezamos a introducir ciertos alimentos y se inicia la primera fase de masticación fácil, y finalmente en una etapa posterior, se consigue la introducción de los alimentos de mayor dureza y, con ellos, una masticación más madura. En todo este proceso, existen tres importantes momentos:

- Movimiento lineal durante la lactancia
Cuando el bebé se amamanta no existen aún los dientes y el movimiento de la mandíbula junto con el de la lengua van completamente unidos, moviéndose de adelante hacia atrás o de arriba a abajo para conseguir extraer la leche. 

- Movimiento lateral durante el mascado
Al introducir las primeras texturas al niño, paralelamente a la aparición de los primeros dientes, el niño empieza a aprender un nuevo movimiento ligeramente más complejo, donde procura mover la mandíbula para un lado y para otro para conseguir triturar mejor el alimento, a la vez que saborear su jugo.

- Movimiento de rotación durante la masticación
Cuando su dentición es mayor y prácticamente completa, es fácil advertir que existen diferentes tipos de dientes y con ellos diferentes tipos de movimiento. Los dientes centrales (incisivos) son mucho más finos y cortarán la comida, y los dientes posteriores (molares) son mucho más gruesos y trituran mejorar. Por ello, veremos que los más pequeños empiezan a hacer movimientos circulares de mandíbula.

Tipos de texturas para que el niño aprenda a masticar 

Para promover esta evolución hacia la masticación, tenemos que procurar ofrecer al niño de manera gradual diferentes texturas que vayan desde algo más fácil, como puede ser un puré o una patata cocida, a la introducción final de alimentos sólidos. En base a esto, se pueden hablar de 4 tipos de texturas sólidas:

- Sin masticación
En este caso no se requiere masticación. Son, por ejemplo, la natillas, el yogurt, el flan, el puré de patatas o cualquier tipo de puré de verduras. 

- Masticación muy fácil
Dentro de esta fase, se requiere muy poca masticación. Aquí englobamos a alimentos que, solo haciendo presión con el tenedor pueden ser chafados, como por ejemplo el plátano, los quesitos o la pasta muy cocida. 

- Masticación fácil
Hablamos de alimentos blandos que no pueden ser chafados con el tenedor, pero si partidos fácilmente, por ejemplo, pan de molde, tortilla, hamburguesa, patatas, pera, manzana, etc.

- Masticación normal
Y, por último, nos encontramos con los alimentos duros que solo puedan romperse con los dientes (sin dañarlos, por supuesto), por ejemplo, carnes, pan de barra, frutos secos...