Cómo evitar gases y flatulencias en el embarazo

Alimentos a evitar para no tener gases y flatulencias en el embarazo

Carlota Reviriego
Carlota Reviriego Nutricionista

Durante el embarazo nos encontramos en uno de los momentos en los que las mujeres sufrimos más con los gases y las flatulencias, sobre todo en el último trimestre. En general, podría decirse que los gases pueden producirse por tres motivos, tragar aire al comer o beber, la descomposición de ciertos alimentos o debido a la presencia de bacterias intestinales que fermentan algunos de los componentes del alimento. ¿Hay alguna manera de reducir esa sensación? Te contamos cómo evitar gases y flatulencias en el embarazo.

Por qué se producen los gases y flatulencias en el embarazo

Gases y flatulencias en el embarazo

En el estómago, la digestión de ciertos nutrientes produce gases que pueden bien eliminarse por vía oral o bien continuar su viaje hacia el intestino. Los gases intestinales suelen hacer que aumente la sensación de hinchazón e incluso a veces, aunque con menor frecuencia, pueden causar cólicos o retortijones en el vientre. Su eliminación se produce por vía anal, ventosidades. Para evitar gases y flatulencias en el embarazo debes considerar: 

- Los gases que se originan en el estómago, gases estomacales, se pueden producir por la manera de ingerir los alimentos y las bebidas, muy deprisa y tragando aire. Durante el embarazo, y dado que los órganos están comprimidos en un espacio cada vez más pequeño al ir creciendo el bebé, es posible que gases y flatulencias se generen aún más. Además, las válvulas que controlan la entrada y previenen la salida del bolo alimenticio del estómago están con frecuencia más relajadas de lo habitual, por lo que el problema puede agravarse.

- También se ven agravados en situaciones de estrés o ansiedad, ya que estos estados favorecen la deglución de aire.

- Las bebidas cafeinadas y gaseosas también favorecen la acumulación de gases en el estómago, por lo que conviene evitarlas. Su expulsión suele hacerse por la boca en forma de eructos, y, en general, podrían evitarse comiendo despacio y masticando bien los alimentos. Para ayudar a eliminarlos, pueden practicarse técnicas de relajación que permitan eliminar la tensión y el estrés.

- Para evitarlos, conviene controlar el consumo de leguminosas, verduras como brócoli, repollo, coliflor, cebolla, alcachofa o espárragos, verduras crudas como la lechuga y frutas como manzanas o peras. También aquellos alimentos que contienen sorbitol como edulcorante.

- En condiciones normales, son los alimentos ricos en fibra, celulosa, o algunos carbohidratos complejos, los que pueden provocar la acumulación de gases en el intestino. Las bacterias saprofitas presentes en el intestino, cuya población es más elevada en la zona del colon, son las encargadas de utilizar los nutrientes que no han sido digeridos previamente, es decir, lo que serían los deshechos de la digestión, y en este proceso se generan muchos gases, sobre todo metano. Durante el embarazo, y dado que la digestión se alarga, las bacterias saprofitas tienen aún más tiempo de trabajar y la cantidad de gases producidos aumenta. 

- Algunos alimentos son ricos en azufre y producen gases sulfurados de olores desagradables. 

- Además, el estreñimiento, problema también asociado al final del embarazo, se relaciona con una acumulación de gases en la zona del colon, producida por las heces retenidas.