Claves para elaborar la dieta de la felicidad para niños

¿Pueden los alimentos mejorar el estado de ánimo de los niños?

La hora de la comida para los niños puede ser desde un placer hasta el peor de los infiernos pasando por cualquier punto entre ambos extremos. Sin embargo, con lo que muchos padres no contaban es con el hecho de que la comida es capaz de afectar el temperamento y al comportamiento de los más pequeños. 

Recientes estudios en el campo de la neurociencia sugieren que algunas comidas o alimentos pueden influir en el estado de ánimo a la vez que proporcionan macro y micronutrientes. Estas son las reglas para elaborar la dieta de la felicidad para niños.

4 pautas para elaborar la dieta de la felicidad para niños

4 reglas para la dieta de la felicidad para niños

La dieta de la felicidad para niños, como podríamos llamarla, incluye alimentos ricos en micronutrientes como algunas vitaminas (A, B12, D, E y ácido fólico entre otras) o minerales como el yodo, magnesio, calcio y hierro. También la fibra y los ácidos grasos omega 3 pueden colaborar para alcanzar el cometido deseado. La acción de ingerir estos nutrientes consigue interconectar tres áreas del cerebro, una la relacionada con la capacidad mental, otra la emocional y la última con la capacidad física que, en conjunto, habilitan al organismo para alcanzar el bienestar. 

Las 4 reglas principales en las que se basa la dieta de la felicidad para niños son:

- Reducir la cantidad de alimentos procesados y refinados que ofreces a tus hijos, para que la alimentación sea lo más natural posible. La cantidad de azúcar que contienen los alimentos procesados es poco saludable, a la par que afecta de manera negativa al área del cerebro que se encarga de regular los cambios de humor. También el azúcar en exceso sobre estimula el cerebro -consiguiendo que el niño pase por momentos de hiperactividad- y crea dependencia, por lo que posteriormente puede pasar por un síndrome de abstinencia, con los cambios drásticos de humor que ello conlleva.

- Ofrecer más frutas, verduras y cereales integrales. El contenido de las frutas y verduras en micronutrientes es elevado. Incluyendo una gran variedad de estos alimentos conseguimos un amplio rango de vitaminas, sobre todo hidrosolubles, y minerales, cruciales para esta dieta. Los cereales integrales contienen cantidades superiores de vitaminas y minerales que sus homólogos refinados, por lo que son también más deseables en esta dieta.

- En la medida de lo posible, la carne debe ser de procedencia orgánica - ganadería ecológica -, ya que la alimentación que reciben resulta en una composición grasa y proteica más favorable. Además, se limita el contenido en ingredientes artificiales (derivados químicos que puedan contener), siguiendo la línea de una alimentación lo más natural posible.

- Incluye pescado con frecuencia, puesto que su contenido en ácidos grasos omega 3 es elevado. La función de estos ácidos grasos en el cerebro es vital, facilitando las conexiones necesarias -y creando nuevas conexiones- para alcanzar el estado de bienestar deseado.

La dieta de la felicidad es una opción que no solo presenta ventajas emocionales sino que es saludable y natural.