Se venden como alimentos para niños pero son poco recomendables

4 alimentos comunes poco recomendables para niños

Carlota Reviriego
Carlota Reviriego Nutricionista

Está claro que las chucherías, los caramelos y la bollería industrial son alimentos a evitar en la dieta infantil, pero hay otros que se nos ofrecen como “alimentos para niños” que quizá debiéramos plantearnos eliminar también de su dieta.

Estos son los 4 alimentos habituales en las dietas infantiles que son poco recomendables.

Qué alimentos para niños son poco recomendables

Alimentos poco recomendables para niños

- Cereales infantiles: Los bebés no necesitan cereales infantiles. Cualquier cereal, salvo en casos de alergias o intolerancias diagnosticadas, es apto para el consumo infantil en su formato natural. El arroz, el trigo, la avena… son ejemplos de cereales que podemos ofrecer con total libertad a nuestros hijos sin poner en peligro su salud. ¿Que tienen de malo los cereales infantiles? En primer lugar que están altamente refinados, por lo que los carbohidratos que proporcionan son mayoritariamente sencillos, y en segundo que están normalmente azucarados o condimentados con saborizantes artificiales innecesarios. El paladar del bebé está acostumbrado a sabores naturales que nada tienen que ver con estos cereales, y con su consumo lo que conseguimos es crear en él un hábito poco saludable y una dependencia de los sabores excesivamente dulces difícil de superar.

- Yogures infantiles: Los yogures infantiles se caracterizan por tener un porcentaje mínimo de leche de continuación en su composición, que suele estar encabezada por otros componentes nada deseables, como el azúcar, un alimento a evitar en la medida de lo posible en la dieta infantil. Cuando el bebé está preparado para consumir leche de vaca, está preparado también para consumir productos lácteos derivados de la misma, como quesos y yogures –naturales o con fruta natural, por supuesto-, mientras tanto, será la leche materna o la de fórmula la que deba incluirse en su alimentación y los yogures infantiles o no, deben evitarse.

- Cereales de desayuno y barritas de cereales. De nuevo, el principal problema de estos alimentos es el alto contenido de azúcares simples que contienen. La mayoría de los cereales en su formato de desayuno pueden encontrarse en su versión infantil y en su versión adulto. La versión de niños contiene cantidades elevadas de azúcar, acompañada o no de cacao, vainilla y otros saborizantes, tratando de aumentar el atractivo de los mismos entre el público infantil. De manera similar, las barritas de cereales contienen azucares y almibares que proporcionan azúcares simples y que las hacen altamente calóricas.

- Zumos infantiles: Los zumos industriales, por su alto contenido en azúcares y bajo contenido en fibra, son poco aconsejables en general, pero los que se ofrecen para los más pequeños lo son aun menos. Es más, debemos incluso considerar los zumos industriales tan perjudiciales como las bebidas carbonatadas debido a la cantidad de azúcar que contienen. Intentando captar la atención de los padres, los formatos infantiles contienen gran cantidad de vitaminas y minerales añadidos cuya procedencia no es de la fruta original, además de anunciarse como “elaborados con fruta fresca”. La fruta natural debería ser nuestra primera opción, seguida obviamente del zumo natural con toda su pulpa, y escogiendo otras opciones solo de manera muy esporádica.