Ventajas de que el bebé te mire cuando le hablas

Por qué la expresión facial es importante para el bebé

La expresión facial de los padres cuando se dirigen al bebé le enseña al bebé tanto como las propias palabras. El lenguaje no verbal es muy importante a la hora de comunicarnos, por eso si quieres que tu bebé aprenda a hablar correctamente debes siempre mirarle a la carita.

Te cuento cuáles son las ventajas de que el bebé te mire cuando le hablas.

Ventajas de que el bebé te mire cuando le hablas

Ventajas de que el bebé te mire cuando le hablas

Cuando un bebé busca la mirada de otra persona, ya sea para observarlo atentamente o con la intención de conseguir que le presten atención, está poniendo en marcha un sinfín de mecanismos muy valiosos para su interacción social.

Y es que los bebés que se fijan en nuestra expresión facial a la hora de hablarles, con especial atención puesta en los ojos y la boca, aprenderán antes a decir sus primeras palabras, no sólo por el hecho de que tendrán mayor cantidad de interacción con otras personas, sino también porque podrán analizar mejor cómo nos comunicamos mediante estas palabras.

Son muchísimas las ventajas de que el bebé te mire cuando le hablas, y esto es así porque:

1. Recibe más a menudo el modelo correcto para conseguir hablar en un futuro.

2. Dedica más tiempo a interpretar los matices de la comunicación verbal y no verbal.

3. Nosotros al ver que el bebé nos atiende, nos dedicamos a hablar con ellos más tiempo de lo que teníamos pensado inicialmente.

4. Como le dedicamos más tiempo, el bebé tiene más oportunidades para practicar expresiones faciales que le sirven para comunicarse sin decir nada, como por ejemplo la sonrisa, el llanto o la sorpresa.

5. Al tener más oportunidades para analizar lo que le estás diciendo y no conocer aún el significado de las palabras, busca el sentido de la melodía que usas cuando le hablas e identifica más fácilmente las palabras que son neutrales, positivas o negativas.

6. Esto último acelera su capacidad para empatizar contigo o con otras personas.

7. Dispone de más recursos variados para conseguir la atención de la persona que tenga al delante, de manera que si no se le hace caso, el bebé va probando distintas formas de comunicación y diferentes intensidades para lograr su objetivo final: que le hagan caso.

 Por eso es muy beneficioso que tu bebé se interese por lo que le estás diciendo y analice el rostro.

Si ves que pone poco interés en ello es recomendable que alargues tus interacciones con él cara a cara y que hagas juegos en los que estén implicadas las expresiones faciales. Uno de estos juegos es el de taparse la cara con las manos y destaparla rápidamente mientras se dice "¡taaat!".