Cómo explicar el odio a los niños

Consejos para evitar el sentimiento de odio en los niños

Borja Quicios
Borja Quicios Psicólogo educativo

En la sociedad miremos a donde miremos podemos encontrar manifestaciones de odio. Es un sentimiento que hemos podido ver a lo largo de toda nuestra historia, aunque parece que en la actualidad este sentimiento ha florecido. La razón por la que hoy en día parece que se “odia” más es que este sentimiento se ha hecho más visible a través de periódicos, revistas, telediarios, canciones, redes sociales, etc.

El odio es un sentimiento que procede de la ira y es la herramienta perfecta para que el futuro de los niños se defina por el rencor, el resentimiento, la antipatía o la animadversión. Te contamos cómo explicar el odio a los niños y cómo gestionar esa emoción negativa.

El sentimiento de odio en la infancia

Cómo explicar el odio a los niños y cómo gestionarlo

Hay diversas teorías que defienden tanto la naturaleza innata del sentimiento de odio, como la aprendida. El odio tiene parte de rechazo y aversión, por ello, es innegable que los niños experimentan esta parte desde que son muy pequeños. Así, los niños saben odiar desde la primera infancia.

Esto sucede porque el niño en esta primera etapa de la infancia es capaz de desarrollar inteligencia y la capacidad para saber lo que le gusta y lo que no. Esto unido a que sus sentimientos en esta etapa son fuertes e incontrolados es lo que hace que muestre odio aunque con el matiz de que este sentimiento es hacia algo y no hacia alguien.

La inteligencia va evolucionando rápidamente hasta la adolescencia. En este periodo el niño asienta las bases de su personalidad que le ayudarán a socializarse y a vivir en sociedad. Hoy en día donde la muerte, la violencia y la agresividad están al alcance de todos debido al sensacionalismo creciente en los medios de comunicación y el amparo de las redes sociales. Es el caldo de cultivo perfecto para que en los niños crezca el sentimiento irracional que supone el odio y la pérdida de razón en los adolescentes y adultos.

Qué hacer para evitar el odio en los niños

Ante incidentes de violencia sin sentido como el 11-M, el 11-S o los atentados de Barcelona, Londres y París los padres hacen grandes esfuerzos por proteger a los más pequeños de los detalles. Debido a estos sucesos escabrosos los niños tienden a experimentar una serie de emociones como el miedo, la confusión y la ira que son la antesala al odio si no somos capaces de contrarrestarlos.

Los niños y jóvenes son permeables y viven en su entorno continuamente expuestos al odio. Por tanto, es preciso que dé una prevención adecuada y afrontarlo para poder explicar el odio a los niños: 

- Que los adultos se mantengan alerta ante señales de alteración de los niños.

- Es primordial que los niños se sientan seguros. Padres, maestros y todo adulto en el entorno del niño deben facilitar oportunidades a los niños para que puedan expresar cómo se sienten y poder canalizar esas emociones en acciones positivas.

- Explicar las cosas de forma que el niño lo pueda entender. Hay que tener en cuenta la edad del niño. Además intentar no usar palabras técnicas.

- La motivación de los actos producidos por el odio es producir miedo. Los adultos no deben mentir a la hora de contar las razones por las que se producen este tipo de actos para proteger a los pequeños. Es contraproducente.

- Es importante hablar de las emociones que surgen con el odio. Es importante que esto se haga para que sepan identificarlas y etiquetarlas.