Dictados para niños con la letra V

Entretenidos dictados para que los niños aprendan a usar la letra V

Las faltas de ortografia son algo muy común en los niños que empiezan a escribir, pero si algo les cuesta especialmente es poner adecuadamente la B y la V. Al pronunciarse igual en algunos países, los niños no saben qué letra es la que forma cada palabra.

Existen algunas normas ortográficas que pueden ayudarnos a no cometer estos errores, sin embargo, la mejor manera de aprender estas palabras es leyendo y haciendo dictados.

Aquí te dejamos algunas de las normas ortográficas más comunes y tres dictados con la letra V.

Dictados para los niños con la letra V

Dictados para niños con la letra V

Existen algunas normas básicas de uso de la letra V:

1- Después de las consonantes B,D y N.

2- Los verbos cuyo infinitivo no lleva ni B ni V, siempre van con V.

3- En las palabras que empiezan por vice, villa y val (menos bíceps)

4- En los adjetivos y nombres que acaban en ava, ave, avo, eva, eve, evo, iva, ivo; menos árabe y sílaba.

5- En las palabras que empiezan por N y en las acabadas en viro, vira, ívoro, íbora; menos víbora, nube y nabo.

 Aquí te dejamos tres dictados con niveles de dificultad diferentes.

Dictado fácil

En un valle vivía una vaca lechera. Se llamaba Viviana, y tenía grandes manchas negras en su barriga. A ella le gustaba ventilarse saliendo al campo por la mañana, cuando hacía viento.

Miraba por la ventana y soñaba que era una viajera que montaba en velero y que recorría a toda velocidad variados países, pero lo cierto es que Viviana no se atrevía a salir fuera de su valla, y no conocía a más personas que el vaquero que la cuidaba.

Dificultad media

Un día una niña llamada Alba decidió vivir una aventura. Así que decidió hinchar mucho un globo y se subió a él. Voló y voló llevada por el viento que la empujaba. Subió por encima de veinte vacas que pastaban, varios búhos y una víbora. Dejó atrás varios huertos de verduras y una viña con muchas uvas donde flotaban cientos de vitaminas, y atravesó el vapor de un barco que se bañaba en el mar.

Aterrizó en un valle, y bajó del globo para descubrir a los vecinos que allí vivían, pero sólo encontró a viviendas vacías y a otro viajero que buscaba nuevas aventuras.

Dificultad difícil

Marina dio la vuelta y bajó por la vieja vereda a toda velocidad. Era una niña con mucho valor y buscaba a un sinvergüenza que le había vaciado el vino en su bañera llena de agua con jabón justo cuando iba a meter el pie en ella. Así que se vistió con un vestido y se peinó su bonito cabello y salío por la ventana en su busca.

Encontró veintidós viejos abuelos sentados en un banco de la avenida principal, pero ninguno de ellos había sido. Siguió andando y vió cómo un violinista vendía vinagre cerca de su blanca vivienda, pero tampoco había sido él.

Por fin llegó al final de la valla donde se acababa el pueblo. Se paró a sentir el viento sobre su cara brillante, y se dio cuenta de que había salido sin botas. Descalza había avanzado por la calle pero no había servido para nada, pues el varón se había escapado en un invento que le hacía volar.