Cómo evoluciona la autoestima en la infancia

Qué cambios se producen en la autoestima en los niños

Jimena Ocampo Lozano

La autoestima, es cómo cada persona valora sus propias capacidades, cualidades y competencias. y está relacionada con las metas que uno se propone. Por ejemplo, un niño que valora mucho el ser bueno en el deporte, pero no llega a ser el mejor, puede tener una valoración negativa de sí mismo en ese aspecto.

Las dimensiones que son relevantes en la autoestima de niños y niñas van cambiando con la edad, así es como evoluciona la autoestima en la infancia.

El desarrollo de la autoestima en la infancia

La autoestima en la infancia: cómo evoluciona

Para evaluar la autoestima en la primera infancia, entre los 4 y los 7 años, podemos hablar de al menos cuatro áreas distintas y relevantes en estas edades:

- Competencia física.

- Competencia cognitivo-académica.

- Aceptación por parte de los iguales

- Aceptación por parte de los padres.

Desde los años preescolares, niños y niñas parecen ser capaces de describir cómo son de competentes o hábiles en cada una de las dimensiones anteriores, pudiendo variar su autoestima en la infancia de forma considerable de unos dominios a otros. La autoestima se va construyendo al igual que el autoconcepto desde la primera infancia y va poco a poco haciéndose más compleja a medida que el desarrollo avanza.  

- Alrededor de los 6 años se produce un cambio importante en relación a la autoestima y es la importancia que adquieren los iguales, los niños con los que se relaciona a diario.  Cada vez se da una mayor comparación social y las valoraciones que hacen de sí mismos son más objetivas y realistas, (antes de los 6 años los niños suelen tener una autoestima muy positiva).

- A partir de los 7-8 años, la autoestima se va consolidando y tiene un carácter más global, que en edades anteriores. En el desarrollo de la autoestima, las prácticas educativas familiares parecen tener una influencia decisiva en el desarrollo de una autoestima más o menos positiva, pero no son la única fuente de influencia. Las relaciones con otros niños, profesores, compañeros, los diferentes escenarios en los que participan, (colegio, barrio, extraescolares...), adquieren mucha importancia en la construcción de esta autoestima a partir de los 7-8 años.

Las influencias externas en la autoestima de los niños 

Pero esto no quiere decir que lo único en lo que los niños se basan para valorarse de forma positiva o negativa tiene que ver sólo con lo que los demás opinan de ellos. La autoestima también depende de las características personales de cada niño, es decir, que el niño le de importancia o no a determinados aspectos de sí mismo, (soy poco hábil en el deporte, pero el deporte no me importa porque a mí lo que me gusta es la música y en eso soy muy bueno).

En definitiva, la autoestima y el autoconcepto se construye desde que somos bien pequeños, y aunque no lo parezca los comentarios que los niños reciben de otros compañeros, de profesores y de los padres van a ejercer su influencia en ellos. 

Los motes, las burlas, los comentarios, no afectan de igual modo a todos los niños, pero influyen. Un niño que se siente aceptado, querido, que siente que los demás le valoran, que confían en él, confía más en sus propias capacidades que otro que recibe burlas y críticas. Y de la misma manera, un niño que se siente valorado es menos vulnerable a los motes o los comentarios que uno que es más inseguro o tiene un concepto de sí mismo menos positivo.