Los complejos en la infancia

Cómo se desarrollan los complejos en los niños

"Mamá ¿estoy gordo?, en el colegio me llaman ballena, me dicen que soy bajito....no me dejan jugar al fútbol porque dicen que soy muy torpe...". Estos comentarios, inocentes muchas veces, pueden estar encubriendo algo más serio como son los complejos. Tener complejo de gordito, bajito, muy alto, con gafas, dientes de... significa que los niños se juzgan y se valoran por un aspecto determinado de su físico que el entorno le dice que “no es normal”. Estos comentarios pueden afectan a la autoestima y el autoconcepto de los niños, dando lugar a lo que llamamos complejos en la infancia.

¿Cómo evoluciona el autoconcepto en la infancia?

https://www.guiainfantil.com/salud/ojos/gafas.htm 

El conocimiento de sí mismo en los niños empieza a formarse desde la primera infancia (de los 0 a los 2 años). Los niños progresivamente van tomando conciencia de sí mismos desde bien pequeños, y en este proceso tienen mucha importancia las interacciones sociales.

- A partir de los 2 años empieza a formarse el autoconcepto, que tiene que ver con la imagen que tienen de sí mismos y se refiere a las características que utilizan  para definirse y para diferenciarse de los demás y es un proceso de construcción por parte del niño a lo largo de todo su desarrollo que empieza a definirse en la infancia. En este proceso, tiene mucha importancia tanto el nivel de desarrollo cognitivo del niño como las experiencias sociales, (familia y escuela aquí tienen mucha importancia). 

- Entre los 3-4 años las descripciones de sí mismos suelen ser muy simples y globales, en términos de soy bueno, malo, grande o pequeña. Más tarde, y antes de los 6 años, se va haciendo más complejos, una niña puede pensar que es buena en una cosas y mala en otras, (soy buena pintando pero mala leyendo). 

En estas edades, las descripciones que suelen hacer los niños y niñas están muy relacionadas con los atributos físicos, (tengo el pelo largo, soy alto, bajo...) y  no es un autoconcepto elaborado, ni se comparan todavía con el resto de los niños. En estas edades,  por lo tanto, la información que obtenga del exterior es muy importante, tanto de padres, maestros como de compañeros de escuela. Lo que piensen de ellos es fundamental para ir construyendo ese autoconcepto.  

- De los 6 a los 12 años, la construcción de este conocimiento sobre sí mismos sigue creciendo y evoluciona mucho la valoración que hacen de sí mismos. En esta etapa, es importante tener en cuenta que esas descripciones que hacen de sí mismos, van adquiriendo estabilidad, es decir, ya no es un "un día fui malo porque pegué a mi amigo", sino, un "soy malo porque pego" con un carácter ya más estable en el niño. 

- Entre los 6 y los 8 años, las descripciones que hacen de sí mismos cada vez son más finas, se comparan consigo mismos, (antes me gustaba esto y ahora no me gusta nada), y el propio yo es el principal elemento de referencia, (me pongo muy contenta cuando vienen mis amigas a jugar).

- Entre los 8 y los 12 años, cobran especial importancia las relaciones interpersonales y las comparaciones con otros niños se van haciendo más patentes. Es decir, la imagen que se van construyendo tiene cada vez más elementos que vienen de lo que los demás opinan o piensan de ellos, y empiezan a valorarse tanto positiva como negativamente (se me dan bien las matemáticas pero mal la lengua, tengo amigos pero Juan tiene más que yo). 

La autoestima se va construyendo al igual que el autoconcepto desde la primera infancia y va poco a poco haciéndose más compleja a medida que el desarrollo avanza. 

¿Cuáles son los complejos en la infancia más comunes? 

Los complejos pueden aparecer desde edades bien tempranas, y afectan a la autoestima y autoconcepto del niño, por lo que es importante prestar atención a lo que los niños nos cuentan o a su estado de ánimo.

Estos complejos pueden estar relacionados con el físico, (ser alto o ser bajo, llevar gafas, estar más o menos gordito, ser bueno en determinadas actividades o no), o con lo académico, ("soy tonto porque leo mal o saco malas notas"). o con lo social, ("no tengo amigos porque me porto mal, nadie quiere jugar conmigo"....)