Cuando los complejos en los niños esconden alguna forma de acoso escolar

Niños con complejos por los insultos que reciben en el colegio

En ocasiones nuestros hijos nos dicen que en el colegio se meten con ellos porque llevan gafas, aparato, son altos, bajos o por cualquier rasgo físico o de personalidad, o que no les dejan jugar a tal o cual juego porque no saben. Estos comentarios que a los adultos suelen parecernos "cosas de niños" pueden dar lugar a complejos en nuestros hijos, con las consecuencias que esto tiene en su autoestima y personalidad. Y es que, los complejos en los niños pueden esconder alguna forma de acoso escolar o bullying.

Qué es el acoso escolar o bullying en la infancia

Complejos en los niños que esconden acoso escolar

El acoso escolar son conductas repetidas de hostigamiento, de arrinconamiento, motes, insultos, amenazas, coacciones, burlas, ridiculización, violencia física... que se dan dentro del centro escolar, (aunque obviamente también puede haber acoso fuera del colegio).

Lo que nos da la clave fundamental para decir si un niño sufre acoso en la escuela son tres puntos fundamentales, (criterios diagnósticos más comúnmente aceptados por los investigadores para dilucidar si nos encontramos ante un caso de acoso y violencia escolar, recogidos en AVE, herramienta de evaluación del acoso y violencia escolar)

- Su duración en el tiempo. Es decir, no es algo esporádico que ocurra algunas veces, sino que es algo repetido, recurrente y duradero en el tiempo.

- Deterioro de las diferentes áreas de la vida del niño, (social, académico, familiar, emocional...)

- Se dan dos o más conductas de hostigamiento y violencia en la escuela, (exclusión social, bloqueo, manipulación social, agresiones, intimidación, amenazas, hostigamiento, insultos....)

Qué hacer si los complejos en los niños esconden una situación de acoso escolar

- Es importante que los adultos, evitemos la respuesta típica de "tú no les hagas caso, y dejarán de meterse contigo", porque aunque en ocasiones ignorar al que me molesta es una actitud que funciona, no siempre es así, y además el niño o niña que vive esa situación puede entender que los adultos no percibimos esa situación como un problema, y se siente desamparado. 

- Hay que prestar atención siempre a lo que nos digan los niños a este respecto, escucharles y brindarles las herramientas necesarias para solucionar o hacer frente al problema, y aunque no siempre va a haber detrás un caso de acoso escolar, si lo hubiera podemos poner solución y medios lo antes posible.

- No restar importancia a lo que les ocurre, y tratar de brindarles herramientas y la ayuda y apoyo que necesitan.

- Prestar atención a cualquier cambio en la conducta de nuestro hijo, (sueño, alimentación, apatía...)

- Evitar comentarios del tipo, "pues no te juntes con ese niño", o  "ignórale" "no le prestes atención" "pues busca a otros niños para jugar", que pueden hacer pensar al niño que el problema o la culpa es de él. No todos los niños pueden evitar que les afecten esas conductas ni tienen herramientas para ponerles remedio. No es el niño que recibe los insultos el que tiene que solucionar el problema, porque el problema no está en él, (el entorno, el papel de los adultos, las herramientas educativas son claves para prevenir, solucionar, resolver e intervenir en casos de este tipo, sean acoso o no).  

- Siempre que consideremos que nuestro hijo sufre por esos comentarios de los niños, o creamos que puede estar sufriendo acoso escolar, los adultos debemos actuar, bien acudiendo al centro escolar a poner en conocimiento lo que ocurre (si no lo saben ya), o acudiendo a los profesionales adecuados para trabajar y tratar la situación, (psicólogo infantiles) que nos pueden guiar y orientar en estos temas tan delicados para los que los padres no siempre tenemos herramientas suficientes.