Qué hacer si mi hijo tiene complejos

Cómo ayudar al niño con complejos

En la etapa de educación primaria, (hacia los 6 años) los niños empiezan a construir y afianzar su autoconcepto y su autoestima. Aunque no a todos los niños les afecta de igual manera, lo que los otros niños o adultos piensen de ellos, puede ejercer influencia en esa construcción de lo que piensan de sí mismos y cómo se valoran. 

Cuando hablamos de complejos, hablamos de cierta vergüenza a ciertos rasgos bien físicos o bien psicológicos que influyen de manera negativa en la imagen que tenemos de nosotros mismos. Pero, ¿qué puedo hacer si mi hijo tiene complejos?

Mi hijo tiene complejos, ¿cómo puedo ayudarle?

Mi hijo tiene complejos, cómo le ayudo

Aunque no siempre ocurre, y no a todos los niños les afecta por igual, los motes o las críticas que los niños reciben, suelen ser la fuente de los complejos en los niños. Tener el pelo muy rizado, ser pelirrojo, tener gafas, llevar aparato, tener los dientes grandes, no ser tan bueno en los deportes como otros niños, tener alguna dificultad en el aprendizaje, etc...pueden ser fuentes de "complejos" en los niños cuando los otros niños les critican por ello o les ponen motes, (que en ocasiones pueden llegar a ser muy crueles e incluso, si no ponemos remedio, desembocar en problemas más graves como el bullying o acoso escolar). 

Hay ciertas conductas o signos de alerta que nos pueden hacer sospechar que nuestro hijo sufre algún tipo de complejo, y debemos darle la importancia que se merece. 

Si nuestro hijo de pronto no quiere por ejemplo ponerse las gafas, o se queja por ellas, o si no quiere participar en actividades comunes como jugar con los otros niños en el parque, o ir a cumpleaños, o nos dice que no tiene amigos,  o de pronto un día nos dice que quiere adelgazar o que tal o cual comida no la quiere porque engorda o en casos más extremos no quiere ir al colegio, tiene problemas de sueño, se queja de estar malo cuando tiene que ir al colegio o excursiones, está más callado de lo habitual....Todo esto nos puede hacer pensar que algo no va bien, y debemos actuar. 

- Si tu hijo tiene complejos, es importante que no quites importancia a lo que el niño pueda contar. Escuchar a nuestros hijos, sus inquietudes, sus preocupaciones, valorándolas y dándoles la importancia que se merecen es fundamental para hacer que nuestros hijos expresen y saquen a la luz lo que les pueda preocupar. Hacerles sentir arropados y escuchados por sus padres es clave para poder ir desmontando poco a poco esos complejos que puedan acechar a los pequeños. 

- Así mismo, la actitud de los adultos también es muy importante, y en ocasiones, aunque no nos demos cuenta, favorecen la aparición de complejos. Desde casa y desde la escuela es importante enviar mensaje positivos y de confianza a los niños desde que son pequeños. Valorar sus logros, evitando comentarios negativos del tipo, " lo rompes todo, tienes que tener cuidado" o " otra vez te has equivocado, fíjate más" , "no comas tanto que mira como te estás poniendo",  evitar compararles, "todos los niños de su clase leen y él no" o  "fulanito con 4 años ya hace esto pero el mío no".  Comentarios que, aunque duros, se dan.

- Es importante que reforcemos su autoestima y sus virtudes, haciendo ver a los pequeños las cosas buenas que tienen,  facilitando que  vean  y valoren sus cualidades positivas y aceptando aquellas que no les gusten tanto, pero valorándolas también como algo bueno, porque forma parte de ellos. Debemos educar al niño en el respeto y en la tolerancia hacia las diferencias. Cada persona es única y es lo que deben ver los niños, que cada uno somos únicos y todos somos diferentes, y eso es algo bueno y positivo. 

Podemos además, apoyarnos en libros, historias, anécdotas propias , cuentos o incluso en personajes a los que admiren, analizando sus características y ver cuales comparten con ellos, y hacerles ver que lo que es positivo en otros, también lo es en uno mismo. 

Consecuencias negativas para el niño que tiene complejos 

Los complejos más comunes en la edad infantil suelen estar relacionados con el físico: complejo de ser el más bajito o el más alto, etc... o con cualidades o habilidades personales: complejo de leer mal, ser lentos, despistados, de ser torpe, de tener gustos diferentes como puede ser en los niños no gustarles el fútbol pero si jugar con las niñas, o en las niñas gustarles las "cosas de chicos" y no las de "chicas, (influenciados estos por los estereotipos sobre lo que los niños y las niñas hacen o deben hacer). 

Los complejos tiene consecuencias negativas en nuestro hijos como pueden ser:

- Generan una baja autoestima.

- Les limitan y les impiden ser quien realmente son.

- Afectan a su carácter y emociones, haciéndoles estar más sensibles o más irritables.

- Afectan a sus relaciones sociales y sus actividades cotidianas.  

Los complejos en la infancia pueden influir no sólo en esta etapa, sino en etapas posteriores como la adolescencia y la edad adulta, por lo que trabajar la autoestima, la seguridad en sí mismos, y desmontar los complejos en esta edad es fundamental para un desarrollo psicológico y social sano y normal. Si los padres no sabemos qué hacer o cómo actuar, o la situación nos preocupa en exceso, podemos acudir a un profesional que nos guíe y asesore en este camino.