Cómo conseguir que los niños participen en clase

Estimular a los niños para que participen en el aula

Si queremos tener una clase participativa, está claro, que hay que incitar a los niños a la participación desde pequeños y, el primer espacio para animar a la participación es la familia seguido de la escuela.

Para muchos niños tener que participar en las actividades de clase, o fuera de ella, y ser el foco de atención, bien por su timidez o por otros motivos, les genera mucha ansiedad y nerviosismo, por eso, la mejor manera de hacer que participen y además se diviertan, es a través de los juegos ya que la atención se desvía sobre todo el grupo.

Consejos para crear una clase participativa

Consejos para crear una clase participativa

Creo que si el profesor a la hora de impartir sus clases, logra crear una atmósfera positiva y un clima de confianza, o lo que es lo mismo, hace que los niños se sientan tranquilos, queridos y sabe valorar su esfuerzo cuando hacen las cosas bien, seguramente la comunicación y la participación fluirá con más normalidad y tendrá mucho ganado. 

Si además escucha y pone atención a los comentarios que hacen los niños menos participativos, sabrá los temas que más les interesa y podrá recurrir a ellos para motivarlos y reforzar positivamente a los alumnos.

Aún así, siempre hay niños más tímidos a los que les cuesta mucho hablar delante de su profesor o sus compañeros y lo pasan realmente mal cuando se les pregunta, por eso, utilizar los juegos para que participen como herramientas de aprendizaje puede sernos muy eficaz. 

- Se debe hacer de tal manera que la participación de todos sea indispensable y, mucho mejor, si el profesor o el adulto que supervise los juegos se puede mantener un poco al margen (aunque siempre atento por si necesitan ayuda) para dejar que sean ellos mismos los que lleven la actividad a cabo, es decir, que sean los propios niños los que preguntan o involucran a los compañeros del juego en las distintas actividades.

Juego para lograr que los niños participen en el aula

Imaginemos que los alumnos están estudiando los animales vertebrados.

El juego consistirá en hacer un corro o una fila y decir en voz alta el nombre de un animal. El primer niño dirá el nombre del suyo y hará una pequeña imitación y, acto seguido, pasará un globo inflado, (puede ser una pelota o cualquier otra cosa acordada anteriormente) al niño siguiente, que deberá continuar con el juego. Se dejará claro que todos los niños deben participar y poner su granito de arena en nuestro zoológico. Podemos alargar el juego con todos los contenidos que se nos ocurran. Con esta actividad las risas estarán aseguradas. 

El juego es una herramienta imprescindible en el aprendizaje de nuestros pequeños. Con este tipo de actividades los niños, poco a poco, irán cogiendo confianza en sí mismos, lo que significa que aumentarán su autoestima, sabrán lo que es la libertad de expresión y la igualdad de géneros, y nosotros los adultos, tendremos la oportunidad de conocer cómo son realmente nuestros hijos. 

Para acabar os dejo una frase de Rudyard Kipling: «Las palabras constituyen la droga más potente que haya inventado la humanidad»