Consejos para tener un postparto rápido

Cómo conseguir una recuperación rápida tras el parto

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Tras el parto confluyen un cúmulo de emociones enfrentados: por un lado la felicidad de tener por fin a tu bebé contigo; por otra, el cansancio del trabajo de parto y de los primeros días con el bebé. A esto hay que añadir la recuperación física y emocional en el posparto, una recuperación que puede ser más o menos rápida dependiendo de cómo nos enfrentemos a ella. 

Te ofrecemos una serie de consejos para tener un postparto rápido, con algunas sugerencias de ejercicios sencillos para volver a la rutina, recuperarse y aumentar la energía tras el parto.

Los mejores consejos para tener un postparto rápido y recuperarse por completo tras el parto

Cómo recuperarse tras el parto

El embarazo es sin duda un gran reto físico para la madre: cambios hormonales, aumento de peso, el suelo pélvico se resiente, aparición de incontinencia urinaria por la presión que el peso del bebé ejerce en la vejiga… Pero ¿qué ocurre cuando ya hemos dado a luz?

Después del embarazo se necesita tiempo para descansar y establecer un vínculo con el bebé, pero también, es momento para volver a ponerse en forma. Y puedes conseguirlo en menos tiempo si sigues estos consejos: 

1. Salir a caminar. En realidad, esta rutina es muy beneficiosa para todas, independientemente de que acabes de dar a luz. Sin embargo, es un ejercicio muy sencillo y que requiere poco esfuerzo, por lo que, si acabas de tener un bebé, esta es la rutina perfecta para iniciarse en el camino a la recuperación. 

Aprovecha a dar un paseo con tu bebé o sal a caminar para despejarte y relajarte. Además de cambiar de ambiente, quemarás calorías y liberaras endorfinas, por lo que te sentirás más animada y con más energía. Comienza con caminatas cortas y pon atención al suelo pélvico. Si lo notas pesado o resentido, da paseos cortos hasta que se fortalezca. Una vez que estés recuperada, dedica unos 30 minutos al día. 

2. Alimentarse de forma equilibrada. Durante esta etapa, en la que además seguramente estés dando el pecho a tu bebé, debes cuidar la alimentación, que sea lo más equilibrada posible, rica en verduras y frutas. Vas a necesitar beber más o consumir alimentos ricos en agua y fibra. El cuerpo te pedirá más hidratación. No descuides las vitaminas y evita durante la etapa de lactancia alimentos con cafeína y cualquier otro tipo de excitantes.

3. Ejercitar el suelo pélvico. Durante el embarazo la musculatura pélvica se estira para adaptarse al bebé, y es de hecho la que ayuda a empujarlo durante el parto. El suelo se resiente por ello, y es probable que muchas mujeres, tras dar a luz, tengan problemas de incontinencia.

Puedes practicar ejercicios de Kegel para una pronta recuperación. Esta rutina consiste en contraer los músculos del suelo pélvico hacia arriba y hacia adentro durante unos segundos para fortalecer y tonificar la musculatura pélvica. De este modo, se conseguirá aumentar el riesgo sanguíneo del perineo y la vagina, ayudando a reducir la inflamación de la zona y posibles hematomas. 

Además, ejercitar la musculatura pélvica también es una buena forma de prevenir futuros problemas como pérdidas de orina e, incluso, prolapsos pélvicos -descenso de algún órgano desde la cavidad pélvica hacia el exterior-. Puedes comenzar con estos ejercicios aproximadamente a las 6 semanas de dar a luz.

4. Ejercita el abdomen. Los músculos del abdomen también se resienten durante el embarazo, por lo que es importante prestarles atención. Para fortalecer la zona, recomendamos realizar sencillos ejercicios para fortalecer los abdominales inferiores, la parte inferior de la espalda y la musculatura pélvica. 

La manera más sencilla para realizarlos es situarse sobre una colchoneta boca arriba con las rodillas dobladas y los pies sobre el suelo. En esta posición, la parte inferior de tu espalda se elevará levemente del suelo de manera natural.

Comienza el ejercicio contrayendo el suelo pélvico y apretando los abdominales inferiores a la vez que flexionas o elevas la pelvis ligeramente. De este modo, la parte inferior de la espalda quedará recta contra el suelo, pero sin que se levanten los glúteos. Cuenta hasta 10, luego relaja los músculos y vuelve a la postura inicial. Empieza con 5 repeticiones e intenta llegar hasta 20. Es muy importante controlar la respiración a lo largo del ejercicio. 

Fuente: Intimina