Hiperémesis gravídica o la deshidratación por las náuseas en el embarazo

Cómo afecta la deshidratación por las náuseas en el embarazo

Alba Caraballo

Un gran número de mujeres embarazadas experimentan vómitos y náuseas, algo muy común sobretodo durante el primer trimestre de embarazo. La rápida elevación de los niveles de la hormona GCH, suele ser la causante de estas molestias. 

Si estos síntomas se presentaran de forma extrema estaríamos hablando de la hiperémesis gravídica o la deshidratación por las náuseas en el embarazo. Se extiende más allá del primer trimestre y puede llegar a ser muy grave tanto para la futura madre como para el bebé pudiendo desencadenar un parto prematuro

10 síntomas de la hiperémesis gravídica o la deshidratación por náuseas en el embarazo

Hiperémesis gravídica en el embarazo

La hiperémesis gravídica sucede cuando las náuseas son tan constantes que pueden llegar a producir la deshidratación en la embarazada entre otros síntomas, son estos: 

1- Deshidratación: es la pérdida o falta de líquido en el organismo que le impide funcionar correctamente.

2- Pérdida de peso: en el embarazo una pérdida de peso sin motivo aparente es razón para consultar al obstetra.

3- Mareos y debilidad: los mareos son una  molestia más en el embarazo, pero si son frecuentes y constantes, puede ser un síntoma de hiperémesis gravídica.

4- Intensos dolores de cabeza: las jaquecas o cefaleas también suelen darse durante la gestación, si estas son persistentes, conviene consultar.

5- Náuseas intensas y persistentes: las náuseas van acompañadas de vómitos severos y pueden llegar a provocar la deshidratación en el embarazo.

6- Estreñimiento: una molestia muy incómoda para la embarazada.

7- Desequilibrio metabólico y electrolítico.

8- Disminución de la frecuencia urinaria: una consecuencia de la deshidratación es la falta de micción.

9- Palpitaciones.

10- Asco a la comida y rechazo a determinados alimentos.

Tratamiento para la hiperémesis gravídica o deshidratación en el embarazo 

Los médicos especialistas pueden administrar medicamentos para controlar los vómitos y las náuseas. Ante la deshidratación es necesario que la futura mamá reciba líquidos y nutrientes por vía intravenosa. 

Si la paciente no consigue nutrirse adecuadamente puede recibir los nutrientes que necesite a través de una vía y combatir la deshidratación con reposo en cama. 

Los expertos recomiendan que la embarazada que padece estos trastornos coma y beba cuando se sienta bien en cantidades pequeñas pero frecuentes.