La flauta que quería ser flauta. Cuento para niños descuidados

Cuento para enseñar a los niños a tratar bien sus juguetes

Azucena Zarzuela
Azucena Zarzuela Periodista y escritora de cuentos

La pobre flauta Flavia vivía olvidada en un cajón y por eso no quería ser flauta ¿Qué futuro tendría encerrada sin que nadie le hiciese caso? ¿podría alguna vez hacer sonar su música y ser feliz?...

Con este cuento podremos enseñar a los niños las razones de por qué deben cuidar sus juguetes, y no olvidarlos en un rincón o romperlos. 

Un precioso cuento para niños descuidados con sus cosas.

La flauta que no quería ser flauta, cuento para que los niños cuiden sus juguetes 

Cuento para niños descuidados. La flauta que no quería ser flauta

Doña Flauta Flavia siempre estaba triste. No entendía para que servía ni cual era su destino. Y es que, su dueño nunca había intentado hacer música con ella. Vivía asustada en un pequeño baúl junto a don Xilofón Simón y a doña Guitarra Mara. Los tres soñaban con sonar en una gran orquesta y oír los aplausos del público. Sin embrago, apenas se movían ni hablaban porque tenían miedo de que su malvado dueño se acordara de ellos y los golpeara.

Doña Flauta Flavia vivía asustada. Siempre temía que su dueño la volviera a utilizar como un palo con el que golpear a otros juguetes. Su dolor entonces era doble. Por un lado le dolía hacer daño y, aunque apenas se la oía por los ruidos de los golpes, siempre pedía perdón entre gemidos al resto de juguetes. Por otro lado, solía acabar magullada y herida.

Pero su suerte pronto iba a cambiar. Un día, la mamá de su malvado dueño colocó en una caja muchos juguetes viejos para donárlos a otros niños. Ella fue uno de esos juguetes elegidos. En menos de una semana ya estaba en una nueva casa. Ahora su dueña era una niña muy risueña y ya doña Flauta Flavia no volvería dormir nunca más en un pequeño baúl oscuro.

Desde entonces, la nueva vida de doña Flauta Flavia estaba llena de música. Lo que más le gustaba era cuando la pequeña niña le hacía cosquillas todas las tardes para jugar con ella. Jugaron tanto que su nueva dueña y doña Flauta Flavia acabaron siendo famosas cosechando numerosos éxitos y millones de aplausos. 

Doña Flauta Flavia al fin pudo ser feliz. Y es que había aprendido que el miedo solo nos paraliza y que si cuidamos y tratamos bien a las personas y cosas que tenemos cerca podemos dar lo mejor de nosotros mismo y así ser más felices.

Ejercicios de comprensión lectora

Descubre si tu hijo ha entendido las enseñanzas de este cuento respondiendo a estas sencillas preguntas de comprensión lectora.

La comprensión lectora es indispensable para que tu hijo descubra el gusto por la lectura.

- ¿Por qué tenía miedo la flauta Flavia?

- ¿Con quién vivía la flauta?

- ¿Dónde estaba encerrada?

- ¿Por qué crees que no quería ser una flauta?

- ¿Por qué al final la flauta se puso contenta?