Leyenda mexicana para niños: El hijo del maguey

Historia sobre la extinción del pueblo tolteca

María Fernanda Elías

El hijo del maguey, es una leyenda que nos habla sobre el nacimiento de Meconetzin (rey del pueblo tolteca) y una curiosa profecía que más tarde acabaría con su imperio. Enseña a tus hijos, esta leyenda mexicana para niños y motívalos a interesarse más por la cultura mexicana y su historia.

Las leyendas son una forma diferente de educar a los pequeños, con ellas puedes enseñarles historia a través de relatos interesantes que despierten su imaginación. Disfruta con tus hijos de esta leyenda mexicana y desarrolla el interés, gusto y hábito por la lectura en ellos. 

El hijo del maguey, una leyenda mexicana para niños

hijo del maguey

Cuenta la leyenda que una doncella llamada Xóchitl le hizo un bonito regalo a Tecpancaltzin: una jícara de miel de maguey. Al recibir este obsequio el monarca se enamoró perdidamente de aquella mujer, tanto así que se quedó con ella en su palacio. Tiempo después la pareja tuvo un hijo llamado Meconetzin, es decir “hijo del maguey”.

Al crecer el niño, se rumoraba por el pueblo sobre su peculiar aspecto, ya que tenía el pelo rizado en forma de tiara. Por ese entonces había una profecía que decía: “El pueblo tolteca tendrá su fin cuando suba al trono un rey de pelo crespo en forma de tiara y cuando la naturaleza engendre conejos con cuernos de venado”. Tras recordar dicha profecía el pueblo se encontraba muy preocupado y ¡con justa razón!

Pasados algunos años, Meconetzin se convirtió en rey y se cambió el nombre a Topiltzin. Al principio fue un rey pacífico, muy querido y admirado por su pueblo, pero repentinamente se volvió un rey malvado y tirano.

Un día los monteros de Topiltzin cazaron un extraño animal: un conejo con cuernos de venado. La noticia se esparció por la ciudad y todos se asustaron al recordar la profecía. Al poco tiempo empezaron a suceder desastres naturales, huracanes, plagas, sequías e inundaciones.

La población moría poco a poco y por desgracia vivían una guerra con los reyes de Xalisco, quienes habían aprovechado la situación e invadían sin piedad el territorio tolteca. En la batalla por defender al pueblo murieron Tecpancaltzin y Xóchitl, quienes combatían en primera fila; Topiltzin, huyó aterrado a esconderse en una cueva de donde no volvió jamás. Así la profecía se cumplió y el imperio tolteca se extinguió.