Los colores que desaparecen. Experimento para niños con un bastón de caramelo

Experimento muy sencillo para acercar la ciencia a los niños de forma divertida

Silvia Leal
Silvia Leal Creativa

¿Te gustan los experimentos? Te proponemos hacer este, que además es muy divertido y sencillo de hacer. Para ello, solo necesitas unos bastones de caramelo, agua y sal. 

¿Quieres saber qué ocurre al poner el bastón de caramelo en contacto con el agua salada? Descúbrelo aquí, y diviértete con tus hijo con este experimento: 'Los colores que desaparecen'.

Material:

  • Cuenco de cristal
  • Agua
  • Sal
  • Cucharita de café
  • Bastones de caramelo 

Cómo hacer el experimento de 'Los colores que desaparecen' con los niños paso a paso

Este es un experimento fantástico para enseñar a los niños cómo ciertos materiales reaccionan con otros diferentes cambiando su estado. Descubre lo sencillo que es de hacer y el increíble resultado del experimento: los colores desaparecerán del bastón como por arte de magia.

1. Llenamos nuestro recipiente de agua y echamos un poco de sal. El agua no necesita estar caliente. Te servirá el agua del grifo, aunque es mejor que no esté muy fría.

Experimento de bastón de colores

2. Ahora solo tienes que meter el bastón de caramelo. Ten paciencia, porque tarda bastante, pero verás cómo poco a apoco los colores del bastón desaparecen y el agua comienza a colorearse. El agua y la sal, al contacto con el colorante del caramelo, hacen que este pase al agua. El bastón se quedará blanco y el agua… ¡roja!

Experimento de bastón de caramelo

3. Verás que si lo intentas con un bastón de otro color, el agua terminará de ese mismo color. El proceso entero puede durar hasta una hora, así que más vale que te armes de paciencia

Qué aprenden los niños con el experimento de 'Los colores que desaparecen':

La explicación de por qué sucede esto con este experimento tiene que ver con la disolución de los materiales o con la polaridad del agua: el agua es capaz de disolver el azúcar. El colorante del tinte cae hasta el fondo del recipiente. Y eso que parece magia, en realidad es una reacción física de unos materiales al contacto con otros que son reactivos.