Ejercicios para disminuir la ansiedad en niños

Actividades para eliminar estrés en la infancia

La ansiedad no es un mal que afecte en exclusiva a los adultos, lo sabemos bien. Son muchos los niños que sufren de ella en diferentes momentos de sus vidas y por motivos bien diversos: inicio del cole, cambios de domicilio, exámenes, extraescolares, enfermedad o sencillamente el ritmo frenético de su día a día.

Para ayudar a disminuir la ansiedad en los niños existen diferentes ejercicios que los padres podemos realizar en casa sin tener que ser expertos. Destacamos los siguientes por su sencillez y facilidad de aplicación.

3 ejercicios de relajación para disminuir la ansiedad en los niños

Ejercicios contra la ansiedad

- Respirar juntos. La respiración lenta y profunda ayuda a disminuir la ansiedad, por ello te proponemos que te sientes o te tumbes al lado del niño y le enseñes a respirar lenta y profundamente. Al realizar este ejercicio os ayudará imaginar las olas del mar. Cuéntale al niño, con una voz relajada, suave y tranquila como en cada inspiración una ola se acerca y sentís como el aire entra lentamente por vuestra nariz, baja por la garganta, llena nuestros pulmones y llega hasta vuestras barrigas. En la exhalación, al expulsar el aire lentamente, la ola se retira y vuestro abdomen se vacía dejando ir poco a poco la tensión, los nervios y el malestar. Puedes pedir al niño que se coloque un peluche sobre su vientre para que vea cómo sube y baja en cada respiración. Esto le ayudará a tomar conciencia de su cuerpo y de las sensaciones que va a ir percibiendo a lo largo de este ejercicio.

- Respirar con los dedos de las manos. Este ejercicio tan sencillo nos va ayudar mucho, ya que con él los niños serán capaces de relajarse en cualquier lugar y momento. Se trata de enseñar al niño a inspirar y expirar a medida que recorre lentamente los dedos de una de sus manos con el dedo índice de la otra. Empezará por el dedo pulgar y con el movimiento de ascenso el pequeño inspirará suavemente y profundamente, expulsando el aire a medida que desciende y toca el espacio interdigital. En este momento inicia otra lenta respiración profunda hasta llegar al dedo meñique donde debe volver hacia atrás respirando lentamente. De este modo conseguiremos que realice 10 respiraciones lentas y profundas. Tras ellas el niño estará en un estado emocional más relajado y placentero. Es excelente practicarlo en cualquier momento pero es  antes de cualquier prueba o examen.

- Tensar y relajar los músculos. Este es otro ejercicio clásico, muy fácil y divertido para aplicar con los niños. Se trata de tensar y relajar algunos músculos de su cuerpo como si fuera un león rugiendo, una tortuga escondiéndose en su caparazón o como si estrujaran limones entre sus manos.

Se recomienda hacer todos estos ejercicios con los ojos cerrados, pero a muchos niños les cuesta al principio. Importante: no forzar a que los cierren si se sienten incómodos. Debemos dejar que se vayan habituando hasta que estén preparados.