Cómo la intuición de una madre salvó a un niño de morir de meningitis

Cómo se trasmite la enfermedad y qué síntomas presenta

Lidia Nieto
Lidia Nieto Editora Jefe

La meningitis es una infección bacteriana grave de las membranas que rodean el cerebro y la médula espinal. Según la Organización Mundial de la Salud, puede causar importantes daños cerebrales y es mortal en el 50% de los casos no tratados. La historia que hoy te contamos tiene "final feliz". Nuestro protagonista, un niño de apenas dos años, no murió de meningitis, pero sí que ha sufrido las consecuencias de esta enfermedad. ¿Se podría haber cambiado su historia? Sus padres lo tienen claro: se podría.

La madre que salvó a su hijo de la meningitis 

morir de menignitis

Rudolf y Katherine sonríen, pero detrás de esta sonrisa existe un poco de amargura, y es que la meningitis les tocó de lleno cuando su pequeño se encontraba en esa edad tan maravillosa en la que quieren investigar, jugar y trastear. ¡Conoce sus historia!

Nuestro hijo menor, Ondra, se enfermó gravemente con meningitis neumocócica a los 22 meses de edad. Podemos decir que fue afortunado porque sobrevivió, sin embargo, tendrá que soportar una de las consecuencias de esta enfermedad durante toda su vida: la pérdida de audición.

A finales de julio de 2006, llevamos al pequeño Ondra a nuestro médico de cabecera, quien descubrió que tenía otitis media y nos dijo que le pusiéramos unas gotas para los oídos. Ondra se sintió bien hasta esa noche, cuando comenzó a vomitar y tuvo fiebre. Como su condición no mejoró, le llevamos al hospital a la mañana siguiente, pero el médico le recetó solo paracetamol y nos envió de regreso a casa.

Ondra se sintió peor, su fiebre no disminuyó y nos dimos cuenta de que no movía la cabeza. Fuimos de nuevo al hospital porque sospechábamos meningitis, y es que uno de los síntomas más comunes es rigidez en el cuello. En el hospital decidieron que Ondra solo estaba deshidratado, pero tras insistir, los médicos acordaron realizar una punción lumbar para confirmar o descartar la meningitis. La muestra confirmó la presencia de inflamación y Ondra recibió antibióticos.

Pasamos unos meses en el hospital y luego nos enviaron a casa. Ahí empezamos a sospechar porque, aunque Ondra se sentía mucho mejor, había perdido la audición como resultado de la inflamación. Antes de la enfermedad, había aprendido a decir palabras que de repente no podía hablar. Nuevamente pasamos por todo tipo de exámenes y comenzamos a buscar información por nuestra cuenta. Insistimos en que Ondra fuese examinado por especialistas y, al final, nos derivaron a otro centro hospitalario para estudiar la posibilidad de realizar implantes cocleares para niños.

Estas operaciones tan exigentes, que pueden devolver la audición, se recomiendan solo para niños menores de tres años y nuestro tiempo se estaba acabando. Afortunadamente, teníamos todas las pruebas necesarias y parecía que Ondra tendría un implante coclear en otoño.

Empezamos a aprender el lenguaje de signos con él y Ondra lo cogió rápidamente, aunque a veces se cansaba. ¡Era difícil para él! Dos años después de su implante, Ondra está empezando a hablar con fluidez y nos hace muy felices a todos.

Sabemos que esta dramática historia no habría sucedido necesariamente si hubiéramos sabido de la existencia de una vacuna contra las infecciones neumocócicas y hubiéramos vacunado a nuestro pequeño, pero no lo sabíamos hasta que fue demasiado tarde.

Por eso, queremos hablar y contar nuestra experiencia, para así alertar a todos los padres sobre el peligro potencial para sus niños pequeños de la enfermedad neumocócica. Formamos nuestra propia asociación en República Checa, donde vivimos, para informar a los padres, crear conciencia y abogar por la introducción de vacunas, porque la vida y la salud de nuestros hijos son, para nosotros, lo más importante.

Principales síntomas de la meningitis en niños 

La meningitis y la septicemia -variedad de la enfermedad bactericana- pueden ser difíciles de reconocer en las primeras etapas. Los síntomas pueden ser similares a los de la gripe común y pueden desarrollarse rápidamente, en cuestión de horas.

Los síntomas principales son buscar fiebre, erupción cutánea, vómitos, dolor de cabeza, rigidez en el cuello, sensibilidad a la luz y somnolencia. Los signos y síntomas no aparecen en un orden definido, pueden no aparecer todos juntos o pueden no aparecer en absoluto.

Esta lista de síntomas no incluye todos los signos y síntomas posibles de meningitis o septicemia. Es importante conocer las señales de advertencia y obtener tratamiento médico rápidamente. Hasta que se conozca la causa de la meningitis, debe considerarse una emergencia médica.

La bacteria de la meningitis se transmite de persona a persona a través de gotículas de las secreciones respiratorias o de la garganta. La propagación de la enfermedad se ve facilitada por el contacto estrecho y prolongado con una persona infectada. El periodo de incubación medio es de 4 días, pero puede oscilar entre 2 y 10 días.

Fuentes consultadas: CoMO.