Bebé o niño sordo. Cómo saber si tu hijo tiene pérdida de audición
¿Cómo saber si tu hijo oye bien? Te contamos señales para detectar una posible sordera en bebés y niños
- Importancia de saber si un bebé o niño es sordo o tiene problemas auditivos
- Las dos pruebas principales para detectar la hipoacusia o sordera en niños
- 12 señales más comunes para saber si un recién nacido o niño es sordo
- ¿Qué tipos de sordera infantil existen y cómo afectan a los niños?
- Consejos para padres y maestros de niños sordos o con baja audición
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¿Tu hijo tarda en reaccionar o no lo hace cuando lo llamas? ¿Parece no escuchar algunos sonidos o te preocupa que su lenguaje sea más despacio de lo esperado? Aquí, todo sobre el bebé o niño sordo, o cómo saber si tu hijo tiene pérdida de audición. Para ello hay que observar cómo responde a las voces y a los sonidos cotidianos para poder detectar una posible dificultad auditiva. Ante cualquier sospecha, consulta con el pediatra.
Importancia de saber si un bebé o niño es sordo o tiene problemas auditivos

Aunque en los primeros meses de vida, el bebé aún no sea capaz de relacionar las emociones que experimenta con lo que pueden significar, ya es capaz de relacionarse con su entorno mediante el llanto, el movimiento de su cuerpo o el cambio de expresión de su rostro. Algo que no sería del todo posible en el caso de un bebé o niño sordo o si sus capacidades auditivas estuvieran dañadas.
En esta guía podrás conocer más sobre las señales a las que los padres debemos prestar atención para lograr la detección precoz de la hipoacusia infantil que es la incapacidad total o parcial del bebé o niño para percibir sonidos del exterior. Dependiendo del grado o nivel, esta pérdida auditiva será considerada leve, moderada, severa o profunda a la cual se le llama sordera.
El especialista será quien evalúe el grado, así como quien prescriba el tratamiento adecuado con el objetivo que de la hipoacusia no se agrave y el niño pueda desenvolverse en su entorno lo mejor posible. Y es que de no procurar la detección precoz de la sordera infantil o si no llega a diagnosticarse a tiempo, puede comprometer el desarrollo emocional, cognitivo y social del niño.
Por esta razón, es necesario que la evaluación auditiva se realice cuanto antes: todos los bebés deberían realizarse un cribado auditivo antes de cumplir el primer mes de vida y si el bebé no supera esta primera prueba, necesitará una evaluación audiológica diagnóstica lo antes posible. En caso de que se confirma una pérdida auditiva, la intervención temprana debería iniciarse sin demora.
Las dos pruebas principales para detectar la hipoacusia o sordera en niños

Esta situación de interacción entre el bebé y su entorno más cercano se dificulta cuando el bebé presenta un trastorno, parcial o total, en su aparato auditivo. Por eso, la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap) quiere resaltar la importancia de efectuar a todo recién nacido la prueba de cribado neonatal para la detección precoz de la hipoacusia congénita.
Dicho estudio se hace en el recién nacido mediante una prueba sencilla que no le causa molestia. Se debe realizar mientras el bebé está tranquilo o durmiendo. Lo habitual es hacer la prueba entre las 12 y las 48 horas de vida o en cualquier caso, debe ser realizada en el primer mes de vida. La detección de la sordera infantil en recién nacidos se puede realizar mediante dos pruebas:
- Prueba de emisiones otoacústicas (otoacoustic emissions, OAE)
Esta prueba evalúa si la capacidad de las partes del oído para responder al sonido es la correcta. Para llevarla a cabo será necesario insertar en el conducto auditivo del bebé un auricular de espuma. Una vez el audífono emita un sonido, se medirá la respuesta que produce el oído. Si hay falta de eco, podría ser una señal de pérdida de audición.
- Prueba de respuesta auditiva provocada del tronco encefálico (auditory brainstem response, ABR)
Se trata de una prueba sensorial que sirve para evaluar la respuesta al sonido del nervio auditivo, así como del tronco encefálico (encargado de transportar el sonido desde el oído hasta el cerebro). Para su realización es necesario colocar al bebé en los oídos unos auriculares y unos electrodos en la cabeza. A partir de ahí se mide la respuesta y se detecta si es correcta o, si por el contrario, existe algún problema. Si el bebé no supera el cribado inicial es necesario repetir o completar el estudio con una evaluación audiológica.

¿Se puede detectar la sordera antes de los 2 años?
Lo más apropiado es realizar las pruebas mencionadas al recién nacido para evaluar el estado de su sistema auditivo. No obstante, tanto padres como maestros, podemos detectar problemas de audición en los niños a cualquier edad. Es importante estar alerta a las posibles señales o reacciones del bebé o niño que nos indican que podría tener algún problema auditivo.
Cuando se trata de un niño más grande, que ya sabe hablar, la hipoacusia se hace más evidente. El pequeño puede no contestar al llamado de sus padres, pedirá que suban el volumen de la televisión, querrá que le repitan lo que le han dicho... una dificultad auditiva que también influirá en su trabajo en el colegio y, en general, en su conducta al mostrarse más reservado.
Eso sí, estas señales son orientativas y deben interpretarse tomando en cuenta la edad y el desarrollo del niño. No cumplir con un hito del lenguaje a una edad esperada no significa por sí solo que exista sordera: un retraso al hablar puede deberse también a otras causas. Lo importante es observar el conjunto de comportamientos y consultar si hubiera dudas sobre su audición.
12 señales más comunes para saber si un recién nacido o niño es sordo

¿Qué más señales nos ayudan a identificar una sordera en niños y bebés? Existen algunos signos y situaciones en las que los padres pueden sospechar cuando algo no va tan bien en la audición de su hijo.
- Cuando un bebé recién nacido no muestra sobresalto ni se despierta ante cualquier ruido del ambiente, por ejemplo, un juguete que se cae al suelo.
- Tampoco se asusta si hay niños haciendo ruido durante los juegos.
- Cuando un bebé, de más de 3 meses, no voltea al llamarlo. Tampoco realiza el aleo (sonido con la laringe que suena a 'ajo' o 'agua').
- Un bebé de aproximadamente 1 año con problemas de audición no se inicia en el lenguaje.
- Llegado a los 2 años de edad, aún no dice 'papá' ni 'mamá'.
- Ni tampoco atiende solamente a las órdenes sencillas y básicas, sin mirar a quien habla.
- Cumplidos los 3 años, no dice palabras sencillas o frases de dos palabras, sino que emite ruidos que no se entienden bien.
- Cuando un niño, a los 3 años de edad, no es capaz de repetir frases de más de dos palabras.
- A los 4 años de edad, no sabe contar espontáneamente lo que pasa.
- Cuando cumple los 5 años de edad, aún habla como bebé.
- Los niños con este tipo de problemas se muestran pasivos. Tienden a aislamiento social y no presentan el interés en los juegos en grupo que los niños de su misma edad.
- Otra forma de detectar problemas auditivos es la mala pronunciación de las palabras, sobre todo de las letras R, S, D, L, J, y T.
Si notas que tu hijo no reacciona con frecuencia a sonidos, voces o a su nombre, no se debe esperar para ver si mejora solo. Coméntalo con el pediatra, quien podrá revisar sus oídos y solicitar una prueba de audición. Incluso un niño que superó el cribado auditivo al nacer puede desarrollar después una pérdida de audición, por lo que cualquier sospecha merece una valoración.
¿Qué tipos de sordera infantil existen y cómo afectan a los niños?

Mediante las pruebas realizadas y la valoración del especialista se determinará el grado de sordera o hipoacusia que presenta el bebé o el niño. Además, el diagnóstico del médico nos ayuda a encasillar el tipo de problema auditivo que nuestro hijo tenga en alguna de las siguientes clasificaciones.
Primero de todo hay que distinguir el momento en que aparecen los problemas auditivos:
- Sordera prelocutiva
La pérdida de audición se da antes del desarrollo del lenguaje. - Sordera postlocutiva
La pérdida de audición se da tras la aparición de lenguaje.
Y, según dónde se localice la lesión que afecta a la pérdida de audición, distinguimos:
- De conducción
También llamada de transmisión y se caracteriza por existir alteraciones en la transmisión del sonido del oído externo y medio. - De percepción
También conocida como neurosensorial, en este caso debido a las lesiones, se ve afectada la emisión del oído interno a la vía nerviosa auditiva. - Mixta
En las dos áreas mencionadas anteriormente hay alteraciones.

La clasificación del tipo de sordera infantil también hay que hacerla según el grado de la pérdida auditiva:
- Pérdida leve
El umbral de audición abarca de 20 a 40 decibelios. - Pérdida media
El umbral se encuentra entre 41 y 70 decibelios. - Pérdida severa
La pérdida auditiva se halla entre los 71 y 90 decibelios. - Pérdida profunda
- El umbral de la pérdida auditiva se encuentra entre los 91 y 100 decibelios.
Entre las causas de la sordera infantil, se ha demostrado que hay un factor genético o hereditario. Si uno de los progenitores tiene sordera de nacimiento, los hijos también podrían presentar pérdida auditiva. Sin embargo, hay que atender a otros factores no hereditarios como bajo peso al nacer, parto prematuro, consumo de sustancias tóxicas o fármacos durante el embarazo.
Algunas infecciones que haya sufrido la madre durante el embarazo como la rubeola o la sífilis también pueden ocasionar problemas en el sistema auditivo en el niño. Otra de las causas serían las infecciones de oído repetitivas, enfermedades infecciosas como la meningitis o el sarampión o la obstrucción del conducto auditivo por la cera o la mucosidad.
Consejos para padres y maestros de niños sordos o con baja audición

Son muchas las estrategias y los recursos que podemos usar tanto en casa como en la escuela para lograr la inclusión y el bienestar de los bebés y niños con sordera. A continuación te damos algunas claves, pero será necesario que sigas las recomendaciones del pediatra u otorrino infantil.
- Cuando hablemos con el niño con sordera lo haremos despacio, vocalizando bien y mirándole a los ojos. Pero nunca usando un lenguaje infantilizado.
- Apoyar el lenguaje verbal con imágenes o gesticulaciones, facilitará la comprensión del mismo y le permitirá ampliar su vocabulario y manejar la información que se le brinda.
- Los recursos tecnológicos que ofrecen, por ejemplo, las pantallas digitales, son muy útiles además de motivadoras. Dan apoyo visual y una manera más lúdica de enseñar los contenidos.
- Se pueden proponer juegos, actividades y tareas según los gustos del niño con problemas auditivos con el objetivo de lograr su interés y participación.
- Si su nivel cognitivo es el adecuado y previa autorización de los padres, se le puede explicar con palabras acordes a su edad qué es lo que le sucede, por qué no puede escuchar como el resto de los niños.
- Dentro del aula, situaremos al alumno en la primera fila y procuraremos que haya un clima tranquilo y sin exceso de ruidos para que el niño pueda distinguir lo relevante.
- Igual de importante es hacer partícipe al resto de los alumnos y de la familia para que ayuden en la medida de sus posibilidades. De este modo, si los compañeros entienden que ellos también pueden ayudar, se evitarán las posibles burlas.
- Trabajar la frustración, en particular, y la gestión de las emociones, en general, será otro punto clave para el correcto desarrollo del pequeño.
- Darle confianza y seguridad ante el uso de dispositivos auditivos, ya que muchos niños no se sienten cómodos o no quieren verse 'diferentes a los demás', por lo que es común que se quiten el dispositivo o en muchos casos no lo usen. Hablarle con normalidad de que no es más que una ayuda en su proceso y no un impedimento, aumentará su autoestima.
La detección precoz de la hipoacusia infantil es necesaria para disminuir los efectos que se derivan de una pérdida auditiva en bebés y niños. Si la evaluación y el tratamiento es tardío las complicaciones a nivel de desarrollo del lenguaje y aprendizaje serán más notables. Aunque en los primeros meses no tenga capacidad para responder a los estímulos, poco a poco nota su significado.
En cuanto al aprendizaje, tiene como base el lenguaje. Si el pequeño tiene carencia en un ámbito también lo tendrá en otro. Los niños que presentan problemas auditivos tenderán a tener peores relaciones sociales con sus iguales, ya que la pérdida auditiva se transfiere al plano social. Por ello, es común que los niños con este trastorno se aíslen o pierdan interés por el juego en grupo.
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Bibliografía
- Benito Orejas, J.I. Silva Rico, J.C. (2013) Hipoacusia: identificación e intervención precoces. Pediatr Integral, vol. XVII(5), pp, 330-342. Disponible en: https://www.pediatriaintegral.es/wp-content/uploads/2013/xvii05/02/330-342%20Hipoacusia.pdf
- Rodríguez Paradinas, M. Sistiaga Suárez, J.A. Rivera Rodríguez, T. (n.d.) Detección precoz de la hipoacusia. Libro virtual de formación en ORL. Disponible en: https://seorl.net/PDF/Otologia/030%20-%20DETECCI%C3%93N%20PRECOZ%20DE%20LA%20HIPOACUSIA.pdf