Qué hacer si tienes un niño autoritario

Pautas para enseñar al niño a no mandar

Los niños autoritarios son aquellos que no te piden las cosas sino que te las exigen, que siempre tienen que hacer las cosas a su manera, que no respetan las opiniones ni los sentimientos de los demás porque los suyos siempre están por encima, los que imponen su juego a los amigos sin preguntar, y además deciden qué papel tiene que asumir cada uno… en definitiva, se comportan como pequeños tiranos inconscientes de que lo son.

Estos niños son más difíciles de manejar para los padres que el resto, ya que su manera de imponerse hace que cuando no pueden salirse con la suya se sientan frustrados y se enfaden con facilidad.

Te explicamos qué puedes hacer si tienes un niño autoritario.

Cómo educar a un niño autoritario

Qué hacer si tienes un niño autoritario

Tengo un par de mellizas a las que intento educar por igual, con los mismos valores y las mismas exigencias, sin embargo no puedo tratarlas a las dos por igual, ya que ellas son totalmente distintas y demandan cosas diferentes.

El caso es que una de ellas tiene un carácter autoritario y la otra no, ¿podría ser la forma de educarla? no lo creo, simplemente creo que es inseguridad.

Tener un hijo autoritario no es fácil, muchas veces me hace sentir como su lacaya; le tengo que poner la leche en la taza que ella me impone con la pajita del color que elige, tengo que colocarle los muñecos como a ella le gusta, y me exige las cosas en vez de pedirlas. Le cuesta tener amigos porque sus compañeros de clase se cansan de obedecerla siempre, y si no se juega a su manera prefiere no jugar y quedarse en un rincón sola, no respeta las opiniones de su hermana, aunque en el fondo la admira profundamente porque, para su desesperación, su hermana es la líder del grupo, y claro, no es lo mismo ser una líder que ser un mandona.

Los líderes no se imponen, los demás les siguen porque ellos proponen ideas divertidas en las que todos participan, escuchan e incorporan las ideas de los demás a sus propios proyectos y juegos, hacen participar a todos sus compañeros dejando que ellos elijan sus papeles en el juego, son más empáticos con los sentimientos de los demás, son alegres y más flexibles si algo no les sale como a ellos les gusta.  

La diferencia es que el autoritario puede terminar siendo un abusón, mientras que el líder no.

Los niños autoritarios sufren, pero no saben manejar las situaciones de otra manera, y encima tienen baja tolerancia a que les den consejos, con lo que se enfadan constantemente, por lo que hay que tener mucho cuidado a la hora de educarles.

¿Qué podemos hacer como padres?

Las razones de que un niño sea autoritario pueden ser muy variadas: desde que no le hayáis puesto límites desde pequeño, por caracter del niño, o porque esté pasando por una situación estresante para él, e imponerse sobre los demás sea una válvula de escape a su ansiedad.

Según el caso se debe actuar de manera diferente.

- Si el problema es que el niño está pasando por un momento delicado, debemos averiguar porqué, y solucionar este problema de ansiedad.

- Si le faltan límites, comienza por ponerlos ya. Evidentemente no deberás ser brusco y de la noche a la mañana imponer cosas que antes le permitías, pero sí deberás empezar a negociar con él, intentando que comprenda los razonamientos de por qué debe hacer lo que tú le pides. Debe quedar claro que la autoridad eres tú, pero que el diálogo es necesario para llegar a acuerdos.

- Nunca flojees en tus decisiones, ya sean castigos o tareas que deba hacer. Procura poner castigos que puedas cumplir para luego no echarte atrás o no habrás conseguido nada más que el niño vea que si te presiona puede conseguir lo que quiere.

- Intentar explicarle las cosas y hacerle ver que debe respetar la opinión de los demás, escuchar y aceptar la voluntad de sus compañeros y familiares porque le irá mejor. Intentar que sea un poco más empático con los demás y que se ponga en su lugar.

- No hay que hacer caso al niño cuando nos de órdenes, sobretodo si es pequeño y no entiende muy bien los razonamientos, sino que le pediremos que nos pida las cosas correctamente, o solo le atenderemos cuando pida las cosas sin exigir, o sea capaz de negociarlas.

- No debemos ser demasiado sobreprotectores con ellos, pero tampoco ignorar sus sentimientos, ya que en su vida diaria se sienten a menudo frustrados cuando no consiguen lo que quieren.

- Si queremos un niño poco autoritario debemos predicar con el ejemplo y no exigirle las cosas ya que nos imitará, sino hacerle ver que el diálogo y el razonamiento tiene muchas más ventajas que la imposición.