8 consejos para padres de niños tiranos y con síndrome del emperador

Qué hacer ante un niño tirano que domina y maneja a los padres

Un niño tirano no es solamente un caprichoso, desobediente, impulsivo o con rabietas. El niño tirano o son síndrome del emperador va mucho más allá. Son niños que disfrutan haciendo daño para conseguir lo que se proponen, que manipulan y dominan a sus padres, que no sienten empatía ninguna y que llegan incluso a las agresiones físicas.  

Si tu hijo muestra este tipo de conductas, el principio fundamental es no ceder ante sus exigencias y además seguir todos estos consejos que te proponemos en Guiainfanitil.com.

¿Cómo saber si tu hijo es un niño tirano?

Niños tiranos y dominantes

- ¿Acepta un no por respuesta o quiere satisfacer todas sus necesidades de forma inmediata?

- ¿Es él quién decide qué cómo y cuándo se hacen las cosas?

- ¿Es el que manda en casa?

- ¿Es mentiroso e impulsivo?

- ¿Le cuesta ponerse en el lugar de los demás?

- ¿Suele maltratar psicológicamente e incluso agrede físicamente a sus familiares más cercanos?

Si la respuesta a la mayoría de estas preguntas es un SÍ, es posible que estés a un niño tirano.  

8 consejos para evitar niños tiranos y con síndrome del emperador

- Los expertos nos dicen que lo fundamental es detectarlo cuanto antes para poder poner freno a esta situación, ya sea en la familia o con la ayuda de un especialista.

- Reconocer el problema y afrontarlo es básico, no hay que ocultar o menospreciar el problema, no se trata de un niño desobediente,  sino de un niño tirano.

- El niño ha de tener normas y límites que le permitan saber hasta dónde llegar. Y además los padres hemos de cumplirlas

- Nunca perder la paciencia, ni gritar o amenazar, no hay que ponerse a la altura del niño. Es preferible no prestar atención mientras que su conducta sea agresiva o amenazante. Podemos decirle: “Me has decepcionado, no te haré caso mientras te comportes así” y no dar más explicaciones en ese momento.

- El niño ha de estar regido por una serie de rutinas diarias fijas y tareas que debe cumplir.

- Si hemos dicho que no iremos al parque de atracciones o que no le compraremos una bolsa de patatas, hemos de cumplirlo, mantenernos seguros de la decisión que hemos tomado.

- Reforzar positivamente sus buenas conductas y hacerle ver lo bien que lo hizo

- En caso de que la situación esté descontrolada es necesario que el niño y los padres pasen por una terapia con un especialista.