Los niños necesitan saber qué esperan sus padres de ellos

Los límites y la disciplina es lo que establecerán los buenos hábitos en los niños

Vilma Medina

Cada hogar, cada familia... tiene sus normas y sus límites, pero hay responsabilidades, hábitos y costumbres universales que son muy importantes que los padres enseñen y exijan de los hijos, para que ellos sepan qué se espera de ellos. Mis padres siempre tuvieron reglas muy claras en mi casa. Por ejemplo: jamás mis hermanos y yo nos hemos dormido peleados; jamás hemos empezado a comer antes de que todos estuviesen sentados a la mesa; teníamos que rezar siempre antes de dormir y pedir la bendición de nuestros padres... y así un montón de pequeñas normas que hoy pasamos a nuestros hijos.

Qué esperan los niños de sus padres

la disciplina de padres a hijos

Para conseguir que los niños respeten las normas de la familia, es aconsejable repetirlas cuántas veces sea necesario o hasta que los hijos las aprendan y asimilen. Hábitos como cepillar los dientes, lavarse las manos antes de las comidas, hacer los deberes escolares, bañarse, irse a la cama…  deben ser repetidos todos los días.

Hay padres que, con la disculpa de que no tienen tiempo o que están cansados, dejan de corregir o exigir a los hijos. ¿Sabe que pasará con eso? Pues que los niños crecerán sin hacer caso a las normas y sin aplicarlas a su día a día. No dejes de corregir, insistir y educar a tus hijos. Si hace falta, repite una orden mil veces. Lo importante es que el niño la convierta en una costumbre o hábito.

Qué hacer para que los niños respeten las normas de los padres

Los padres deben educar a los niños para que respeten los límites y las normas impuestas en el hogar, desde la más temprana edad. ¿Los niños deben obedecer y seguir las normas del colegio? Pues es igual. No se trata de ser un padre o una madre autoritario, pero sí de tener autoridad frente a los hijos. Existen algunos trucos para que los padres exijan el respeto de los hijos a sus normas, sin que suene a ser una amenaza o una represión.

- Aplicar disciplina y límites a los niños. Se firme y persistente. No debes ceder a los llantos o las rabietas de los pequeños.

Educar la voluntad de los niños. No hacer todo lo que quieren.

Dar el ejemplo. Si no quieres que tus hijos te griten, no grites a ellos.

- Ser padre y madre. No solo amigo.

- Determinar y aplicar consecuencias para cuando el niño no obedece ni sigue las normas.