7 consejos para leer los dictados a los niños que siempre quisiste saber

Leer correctamente un ejercicio de dictado a los alumnos es casi un arte que se puede perfeccionar

Beatriz Martínez

Los dictados tiene muchas ventajas para los niños y las niñas de todas las edades: les ayudan a entender la gramática y la ortografía, a evitar faltas y a trabajar la concentración y la memoria. Pero, para que tengan estos y otros muchos beneficios, los ejercicios de dictado han de hacerse bien y de forma pausada para que los pequeños lo puedan entender correctamente. Es por ello que hoy queremos compartir contigo estos útiles consejos para leer bien los dictados a los niños. ¡Vamos a verlo!

Leer bien los dictados para que los niños los entiendan

Consejos para leer bien los dictados a los niños

Como te decíamos al principio, hacer tan solo un dictado al día aporta mucho a los más pequeños de la casa, entre otras cosas, aprenden a escribir correctamente y les ayuda a memorizar las normas gramaticales que están viendo en el colegio. Para que lo vean como algo entretenido, y no como una tarea aburrida, padres y maestros deben seguir unas normas para leer bien los dictados a los niños y que estos los puedan redactar de la mejor forma posible.

¡Toma nota!

1. Elige un texto que sea de su edad
En el primer curso de primaria comienzan a ver el uso de la “b” y la “v” y los signos de puntuación; en segundo refuerzan lo aprendido anteriormente y añaden nuevas normas gramaticales como el correcto uso de la “g” y la “j”... Y así hasta que completan los dos ciclos de primaria. Lo que queremos decirte con esto es que el dictado que le pongas a tu hijo debe contener aquellas normas gramaticales que están viendo en clase para así hacer un refuerzo.

2. Ten en cuenta la extensión de los dictados
Para los pequeños que se están iniciando en el mundo de la lecto-escritura bastará un dictado al día de un par de líneas. Según vayan creciendo se aumentará la extensión de los dictados así como su complejidad, sin llegar a ser nunca demasiado largos. Se trata de hacer un ejercicio como complemento pero sin que le quite tiempo de hacer las otras tareas.

3. ¿En verso o en prosa?
Otra pregunta que nos viene a la mente cuando preparamos los dictados para niños y niñas es la de si hacerlos en verso o en prosa. Las respuesta es bien sencilla, ¡de las dos formas! De hecho, lo más acertado es alternar uno y otra para que vean sus diferencias y aprovechar de paso para mostrarles poemas cortos de autores famosos que seguro son de su agrado.

4. Hacer hincapié en las palabras más complicadas
Ya sea una “r” doble, una exclamación o un punto y aparte. Cada vez que se introduzca algún elemento nuevo en un ejercicio de dictado deberemos hacer hincapié y vocalizar alto y despacio para que el niño lo pueda anotar bien. Lo mismo ocurre con aquellas reglas ortográficas que le cuestan más, deberemos detenernos unos segundos y pronunciar de forma distinta para ayudar al niño en su comprensión.

5. ¿Cuántas veces hay que repetir el dictado?
Por norma general diremos el dictado dos veces, una primera vez despacio para que lo puedan escribir bien y una segunda como repaso en la que el niño debe leer en voz baja lo que ha escrito según se lo estemos dictando. No obstante, si recién empiezan a hacer dictados, se lo podemos repetir más de dos veces, en ocasiones son ejercicios que cuestan un poco hasta que van cogiendo soltura con el lápiz.

6. Solo un dictado o dos al día
Para niños y niñas de hasta tercer curso de primaria bastará con hacer un dictado al día de uno o dos párrafos no muy extensos. Para los que se acercan a la secundaria se pueden hacer hasta dos dictados al día, o bien alternar un día un dictado y otro día dos ejercicios. Si se insiste al pequeño para que haga más ejercicios de dictados acabará por rechazar la tarea. La motivación y el interés es la base de todo.

7. ¡Es hora de corregir el dictado!
Una vez se ha hecho el dictado es hora de corregirlo delante del niño o niña para que vea aquello que ha puesto bien y lo que necesita mejorar. Por supuesto, se deben resolver todas sus dudas y animarle a que pregunte con confianza lo que no entienda. Las cosas que ha fallado serán las que formen parte del dictado del día siguiente como refuerzo.

Ejemplos de dictados para niños de educación primaria

Por qué debes hacer dictados a los niños

Y ahora toca pasar de la teoría, a la práctica. ¿Preparado? Aquí te proponemos algunos ejemplos de dictados para niños y niñas de diferentes edades para que vayas practicando. Al leerlos a tus hijos o alumnos, trata de aplicar los consejos anteriores.

- Dictados para niños y niñas de 5 a 7 años

Si tu hijo o alumno está iniciando la primaria, estos dictados cortos se ajustarán a sus conocimientos:

El perro y el gato son amigos y pasean juntos.

Hoy toca sopa y pollo para cenar y un vaso de leche de postre.

- Dictados para niños y niñas de 8 a 10 años

Según se van haciendo mayores y pasan a tercero y cuarto de primaria, los dictados se pueden ir alargando y complicando. Qué te parecen estos dos:

Al burro Pepe le gusta mucho jugar con su amiga la rana Sara en el parque. Primero juegan a correr y luego al escondite. Después se van a casa y como están tan cansados se quedan dormidos mientras el león Sabio les lee su cuento favorito.

"Tengo que darme prisa", dijo Pedro. "A dónde vas con tanta prisa", le pregunta su inseparable compañero Luis. "A casa de mi abuelo que es su cumpleaños y tengo que llegar antes de que sople las velas", responde Pedro. Y así siguieron un rato más hablando los dos buenos amigos mientras uno de ellos se daba prisa por llegar a tiempo a casa de su querido abuelo.

- Ejercicios para alumnos de 11 a 13 años

Al final de la primaria, los niños ya serán capaces de hacer dictados más difíciles con cualquier tipo de palabra.

Ese día estaba triste y enfadado porque mis padres me habían regañado por llegar tarde a casa la noche anterior. Además, el examen no me había salido como yo quería y mi primo no me había invitado a la fiesta que daba en su casa. ¡Qué desastre! ¿Por qué será que a veces nada sale como uno quiere? Pensé. Y en esas cuestiones estaba yo pensando cabizbajo y sin una pizca de ilusión cuando sucedió algo inesperado que cambió la historia por completo...

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Ya tienes en tu mano las claves para leer bien los dictados a los niños, ¿empezamos?

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