El secreto para que los niños alcancen el éxito según la crianza panda

Según Esther Wojcicki, la clave de la educación es fomentar la autonomía y confianza de los niños

Beatriz Martínez

Los padres queremos que nuestros hijos tengan éxito en la vida (aunque cada uno tenga una definición diferente de qué significa ser exitoso: un buen trabajo, un buen corazón, una buena familia, la felicidad...). Incluso, algunos padres están un poco obsesionados con ello. Pero, ¿cuál es la clave para que nuestros hijos se conviertan en adultos felices? La crianza panda, como la ha llamado su impulsora Esther Wojcicki, parece tener el secreto para que los niños alcancen el éxito. A continuación te contamos más detalles pero como pista te diremos que la autonomía y la confianza son primordiales.

¿Qué tipo de madre o padre eres?

Lograr que tus hijos alcancen el éxito según la crianza panda

Levanta la mano cuando te sientas identificado con un modelo de padre o madre.

  • Los hay que preparan la mochila a los hijos para ir a la escuela y después al fútbol.
  • Están los que dicen una y otra vez 'recoge tu habitación' sin que el niño si quiera haya llegado a casa (aquí es donde levanto yo la mano).
  • Están los que gritan cada dos por tres 'no te subas por ese lado del tobogán que te vas a caer'.
  • Los que azuzan a sus hijos para que saquen las mejores notas a toda costa y puedan lograr así una gran carrera profesional en el futuro.

Y así podríamos continuar casi eternamente... ¿Por qué te pregunto esto? Pues porque según da a conocer Esther Wojcicki, una profesora de Silicon Valley, la crianza influye mucho en la vida adulta de los hijos. Por cierto, ella apuesta por la crianza panda y tiene tres hijas con un éxito arrollador. ¡Te lo contamos!

La crianza panda de Esther Wojcicki, ¿en que consiste?

Qué es la crianza anda de Esther Wojcicki

Déjame que te hable un poco de Esther Wojcicki, de aquí en adelante Woj, como la llaman sus alumnos del instituto en Palo Alto (California). El caso es que Esther Woj tiene nada menos que tres hijas; una de ellas es CEO de YouTube, otra trabaja como profesora de Pediatría en la Universidad de California y una tercera es fundadora de una empresa de biotecnología. Todas ellas son mujeres de éxito que se criaron con el método panda que defiende su madre.

Una vez hemos despertado tu curiosidad por este método que parece infalible, es momento de ver qué dice su autora sobre él: 'es fundamental hablar a nuestros hijos pequeños como si fueran adultos, permitir que nuestros adolescentes elijan proyectos y pasiones que les permitan relacionarse y descubrir el mundo por sí solos, dejarles que dirijan su vida para alcanzar todo su potencial'. Es decir, nada de madres y padres sobreprotectores, exigentes o despreocupados.

Es a partir de ahí que hablamos de crianza panda. Esta recibe este nombre por el comportamiento que tiene la madre panda al criar a sus hijos. Explica que se ha de educar a los niños desde el cariño para después permitir que tomen sus propias decisiones y se guíen por sus pasiones. O dicho de otra forma más clara, tener autoridad sin ser autoritario. Poner límites, consecuencias y apostar por el diálogo y al mismo tiempo dejar que sea el niño quien recoja su habitación haciendo gala de su responsabilidad sin necesidad de tener que repetírselo millones de veces por segundo, y permitir también que elija la carrera, salida profesional o idea de negocio que más le apasione.

¿Ya está? Te preguntarás. ¿Tanto misterio con la crianza panda y resulta que solo se trata de que el pequeño sea autónomo y que pueda tomar sus propias decisiones? Pues sí, ni más ni menos. La madre panda hace esto con sus crías, Esther Woj también y por los visto ambas tienen excelentes resultados.

Más claves para tener hijos con éxito

Espera, que todavía no hemos acabado, si tú también quieres apostar por este método de crianza tan interesante has tener en cuenta estas dos claves imprescindibles:

1. Tener confianza en ti mismo/ en ti misma
Este es el primer y esencial paso para llevar acabo el método panda. Eso no quiere decir que no podamos echar un vistazo a lo que hacen los padres con sus hijos en materia de educación como estamos haciendo justo ahora con Esther y su método panda. Pero tampoco quiere decir que debas olvidarte del instinto que se revela en ti cuando te conviertes en madre o padre y que te viene a decir que sí, que lo estás haciendo bien y que los demás no lo tienen por qué hacer mejor que tú.

2. Confía en tus hijos y harán todo lo que se propongan
¿Sabías que Esther Woj dio plena libertad a sus hijas para elegir sus carreras? Eso, en palabras de la madre, las hizo sentirse independientes y tener el margen de maniobra adecuado. Fue así como ellas (sus increíbles hijas) vieron que podían llegar a donde quisieran. Y vaya si lo consiguieron. Su teoría explica que para sentirse feliz hay que saber que puedes controlar tu vida y seguir, al menos en la infancia, unas normas fáciles de comprender que los padres preparan para guiar el camino de sus hijos. Y para que todo esto sea viable y no caiga en saco roto, nada como la confianza entre unos y otros.

En resumen, confías en ti y en ellos, respetas sea lo que sea lo que han decidido que quieren estudiar, les das un buen margen de independencia, colaboras con ellos desde el día en que nacen y lo orientas todo desde el amor, la amabilidad y el cariño más puro para gestionar bien las emociones. ¿Sencillo? Quizás para quien tenga una vida más descafeinada y menos ajetreada, ¿no crees?

No te alarmes ni te hagas ilusiones excesivas; que Woj tenga tres hijas prodigio y que apueste por este método de crianza, no quiere decir que tus hijos vayan a seguir exactamente el mismo camino, (recuerda esa frase célebre del filósofo que dice 'yo soy yo y mis circunstancia'). Nuestro objetivo es tan solo dar a conocer este método como una eficiente alternativa y, sobre todo y más importante, como recuerdo de que cualquier método educativo que abogue por el cariño, el respeto y la autonomía será más que válido para evitar a toda costa actitudes parentales autoritarias, sobreprotectoras en exceso o negligentes.