Por qué es mejor educar a niños responsables que a niños obedientes

6 claves para educar a tus hijos desde la responsabilidad y no desde la obediencia

Marga Santamaría
Marga Santamaría Coach educativa

Nuestro hogar es un laboratorio extraordinario para acompañar a nuestros hijos e hijas en su crecimiento como hombres y mujeres responsables. Como educadores y referentes tenemos que apostar por confiar en todo su potencial y afianzar en nuestro hogar unos valores claros.

Educar a niños responsables, en lugar de niños obedientes, es imprescindible para que los pequeños tengan la capacidad de tomar decisiones y de ser independientes. Si en mi casa existe un autoritarismo, yo doy las órdenes y mi hija obedece, lo único que voy a conseguir es eliminar su libertad de decisión y educarla en la sumisión, aparte de lo que puede influir en su autoestima o en su vínculo conmigo. Sin embargo, si como madre la educo en la responsabilidad, le estaré dando herramientas para ser autónoma de forma coherente, a la vez que analítica.

¿Niños responsables o niños obedientes?

Educar a niños responsables y no a niños obedientes

En muchos casos hemos pasado de una educación autoritaria en la que se basaban nuestros abuelos, a una gran falta de normas de muchos padres sobreprotectores que tenemos hoy en día. Por ello, es muy importante valorar dónde estamos y dónde queremos estar como educadores de nuestros hijos e hijas.

En todo este abanico de posibilidades se encuentra la opción de la libertad responsable con la que se consigue formar en valores y fomentar la autoestima. Y es que hay padres que en su afán de libertad no educan, y otros que, por su afán de educar, no respetan la libertad de sus hijos. Pero, ¿cómo podemos educar a niños responsables que sean capaces de tomar decisiones de acuerdo a su autonomía y responsabilidad? Aquí te damos 6 claves. 

1. Permite que tu hijo o hija tome pequeñas decisiones todos los días
Tomar decisiones es una capacidad que hay que ir entrenando desde que nuestro hijo es pequeño, y a ser posible todos los días. Cuanto más practique en tomar decisiones, mejor decidirá cada vez.

2. Ayúdale a encontrar su sitio y responsabilidad en la familia
Es muy importante y necesario hacerle entender al niño la función de cada miembro de la familia dentro de la estructura familiar, y nosotros como principales referentes, debemos dar un adecuado ejemplo de ello. Dentro del hogar cada uno tendrá una tarea asignada que previamente hemos consensuado entre todos; además le explicaremos lo importante que es que cada uno realice su tarea cuando le corresponda.

3. Utiliza la pregunta para educarle
Como todos los coach saben, la pregunta es la herramienta por excelencia. Por ejemplo: ¿hija, crees que podrías ir tú sola hoy a comprar el pan? De esta manera le estamos ofreciendo una meta a conseguir, además le estamos diciendo que confiamos en ella, pero en ningún momento es una orden. Otro ejemplo: cariño, tu habitación está sin recoger; antes de la cena es conveniente que esté ordenada, ¿cuándo crees que podrás hacerlo?

4. Hazle entender que responsabilidad no es igual que obligación
Debes explicarle la diferencia entre la responsabilidad y las obligaciones que tiene impuestas como miembro de la familia, como por ejemplo recoger la mesa los martes y jueves, ya que hemos decidido entre todos que cada uno tenga una tarea/obligación. De la misma manera, en una conversación paciente y desde la calma (o más de una si fuera necesario), le explicaremos qué esperamos de él, por qué y para qué.

5. Respeta su libertad
Debemos respetar su libertad, permitiéndole participar en la toma de decisiones en las que sí pueda participar. Es evidente que hay aspectos en los que no debemos permitir que los niños decidan, pero quizá sí que participen opinando. Ir al colegio no es discutible ni tampoco negociable, sin embargo, sí lo es el hecho de participar o no de una actividad extraescolar.

6. No premies que cumpla con sus responsabilidades
Por último, tener claro que el cumplimiento de una responsabilidad no debe ser premiada, sí quizá agradecida, como agradecemos lo que ha cocinado mamá o papá.

Hace unos días escuché al Pedagogo y coach Andrés París hablando de un tema similar y él resaltaba la importancia de pedirles y explicarles bien lo que queremos de ellos, desde el diálogo y la confianza en nuestro hijo o hija.

Es por ello que, aunque nos duela en ocasiones verlos creces, es importante hacerles personas responsables y autónomas, y nosotros como educadores jugamos un importante papel. No limitemos sus alas.