Los recados son un excepcional aprendizaje para los niños

Por qué debemos proponer responsabilidades y recados a los niños

Andrés París

Hay una parte del día a día en la familias que es inestimable para la educación y favorecer la autonomía de nuestros hijos, me refiero a los recados. Los recados son muy importantes para nuestros hijos, son una buena forma de aprendizaje autónomo y una manera muy eficaz de integrar la importancia de la responsabilidad.

Te explicamos por qué los recados son un excepcional aprendizaje para los niños y a partir de qué edad pueden comenzar los niños a hacerlos. 

Descubre por qué los recados son un excepcional aprendizaje para los niños 

Los recados son un aprendizaje para los niños

El periodo de aprendizaje de los recados no dura mucho, así que si los padres no dejan a sus hijos hacerlos, harán que estos pierdan este aprendizaje tan importante. Esta función cumple con varios ítems educativos importantes:

- Hace que los niños adquieran autonomía y responsabilidad.

- Consigue que los niños sepan enfrentarse a nuevas situaciones con ciertas garantías de éxito.

- Para los padres es una gran oportunidad, para dejar que sus hijos se  enfrenten de una manera individual este tipo de situaciones.

A partir de qué edad pueden hacer recados los niños

He podido identificar que el momento recados tiene tres fases claramente definidas:

 1. Primera fase (8-10 años): La primera fase, se suele dar entre los 8 y los 10 años. En este periodo  empezamos a mandar a nuestros hijos a por recados sencillos: ir a comprar el pan, el periódico o la leche. Recados sencillos de realizar y a poca distancia de casa. Este momento se caracteriza por la obsesión que tienen lo niños de demostrar a los padres, su capacidad de hacerlo bien. Por lo tanto es un momento donde según vienen de comprar el pan, te dirán que llevaban 5 euros y como el pan les ha costado 1,20 te entregan de vueltas 3,80 euros. Es un momento donde controlan todo, el dinero que llevaban, lo que les ha costado y las vueltas que han traído.

Es un momento donde necesitan hacernos ver que son lo suficientemente inteligentes como para que no les engañen. Este momento recados viene a durar un año, año y medio.

2. Segunda fase (10-12 años): El siguiente momento de recados, es algo más complicado. Se suele dar entre los 10 y los 12 años, y es el momento donde los niños te han demostrado que son válidos para hacer recados y que no les engañan y entonces es cuando descubren el maravilloso mundo de ”me lo merezco” que consiste en comprarse, con las vueltas del pan, una bolsa de snacks o chuches.

Es muy curioso que en este momento, empiezan a olvidarse de cuánto dinero llevaban e incluso de cuanto les ha costado el pan, 'haciéndose un poco los tontos' queriendo para obtener su beneficio en forma de dulces, o helados.

Este segundo momento es crucial también en el aprendizaje, ya que les incentiva a tomar sus propias decisiones de manera autónoma y como padres tenemos que ser conscientes que les estamos educando por el buen camino.

3. Tercera fase (13-14 años): El tercer momento, es cuando deja de darse esta colaboración, en ese momento en que descubren que ya nos han demostrado que son válidos, han aprendido a “sisarnos” para comprar sus prebendas y llega el momento de la rebelión y dejan de ir a por los recados, diciéndote que vayas tú, porque ya han perdido la motivación. Este 3 momento se suele dar sobre 13-14 años.

Por tanto te recomiendo que durante los dos años o tres que dura este periodo de colaboración aprovecha para que lo hagan, sino no lo podrás disfrutar y perderás la oportunidad.

Hay padres y madres que por miedos e inseguridades no son capaces de dejar a sus hijos hacer “recados”, si esto sucede, tened en cuenta que habrá un momento en que ya no viviréis estas fases que tan maravillosas son, así que fuera miedos y  cuanto antes mándale ….a por pan.