Cómo revertir los errores de los padres que afectan a la personalidad de los hijos

Los 10 principales errores de los padres que afectan a la autoestima de los hijos

Gabriela Matienzo
Gabriela Matienzo Psicóloga infantil

Quienes somos padres sabemos el reto que significa criar a nuestros hijos y señalarles el camino que esperamos los lleve a convertirse en seres humanos de buen corazón, satisfechos y realizados con sus vidas.

Sin embargo, por más buena voluntad que pongamos en este intento, invariablemente nos encontraremos cometiendo errores, muchos errores, errores de distintos tipos y dimensiones; si no fuera así criar a un hijo sería un camino llano y predecible y no lleno de sorpresas y curvas inesperadas que nos hacen tener que “recalcular” la ruta continuamente, lo que lo hace infinitamente más retador y apasionante. Pero no te preocupes. Todos los errores pueden 'enmendarse'. Te ofrecemos una lista de errores de los padres que afectan a la personalidad de los hijos y cómo revertirlos. 

Consejos para revertir los errores de los padres que afectan a la personalidad de los hijos

Consejos para revertir los errores de los padres que afectan a la personalidad de los hijos

El primer reto y quizá el más desafiante consiste en descubrir que nos estamos equivocando y aceptar así la necesidad de dar un giro al volante. A continuación, algunos de los errores más frecuentes que afectan a la autoestima y personalidad de los hijos y cómo revertirlos:

1. No dedicarles tiempo de calidad para jugar, para escucharlos o simplemente para observarlos y disfrutarlos. ¿Solución? Entre más conozcas a tus hijos, mejor comunicación y relación podrás tener con ellos y entre mejor relación tengan contigo, serán niños más seguros y felices.

2. Reprenderlos con adjetivos negativos hacia su persona que les hagan sentir poco aceptados y les generen dudas sobre sus capacidades. “Eres un inútil”, “Eres un irresponsable”, “Eres un maleducado”. ¿Solución? En vez de eso podemos hacer referencia a sus conductas: “Mostraste mucho descuido y por eso no salió bien”, “Dejaste de lado tus responsabilidades”, “La forma en que hablas es en verdad muy grosera”.

3. Compararlos continuamente con sus hermanos o con sus amigos. Si continuamente los ponemos en desventaja con nuestras comparaciones, ellos invariablemente se sentirán y actuarán según esa expectativa. ¿Solución? Cada niño es diferente y debemos aprender a aceptar el estilo de cada uno.

4. Descalificar o restar importancia a sus emociones o sus opiniones. Cualquier cosa que nuestro hijo nos comparte, merece toda nuestra atención. ¿Solución? Debemos por  lograr que él tenga la certeza de que nos importa lo que siente o piensa respecto a cualquier situación que él considere relevante.

5. Utilizar algo que nos han contado para reñirles. En ocasiones nuestros hijos nos comparten algo que no estuvo bien propio o de un amigo y nuestra reacción inmediata es reprimirlos por ello; esto genera que duden antes de volver a tener la confianza de platicarnos algo y podemos perder su confianza. ¿Solución? Debemos primero agradecerles por contarnos y después explicarles suavemente por qué nos parece que es incorrecto.

6. Dejar de reconocer sus logros o sus comportamientos positivos y centrarnos siempre en lo que NO hacen bien. Es por ello que muchos niños que buscan atención no logran distinguir la importancia que podemos dar a los comportamientos positivos y siguen repitiendo conductas no aceptables. ¿Solución? Intentar cambiar nuestra visión de todo lo que hacen nuestros hijos. Hacer un esfuerzo por priorizar y destacar aquello que hacen bien y agradecerles y felicitarles por ello.

7. Utilizar el miedo como amenaza, especialmente cuando son pequeños, generando en ellos creencias y temores que después no podemos frenar. ¿Solución? Nunca debemos usar el miedo o las mentiras para frenar una conducta. Hablar con la verdad siempre es el mejor camino.

8. Transmitirles una visión negativa de la vida. Es muy importante estar atentos a las cosas que decimos o de las que nos quejamos, ya que ellos absorberán esa información y su visión del mundo se verá muy afectada por ello. ¿Solución? Debemos ayudarles a descubrir siempre el lado positivo de las cosas que suceden y a ser capaces de verlas desde varias perspectivas.

9. Sobreprotegerlos, hacer las cosas por ellos, justificarlos, no dejarlos fallar, evitarles disgustos. Todo ello genera niños dependientes e inseguros. ¿Solución? Debemos mantenernos cerca, pero dejar que con sus propios recursos resuelvan sus problemas y afronten las responsabilidades propias de su edad.

10. Ejercer un control excesivo sobre todo lo que hacen, no permitiéndoles elegir sobre ciertos aspectos en los que ellos están listos para hacerlo según su edad. ¿Solución? A medida que crecen debemos ir dándoles más libertad para tomar sus propias decisiones en temas como, la ropa que quieren llevar, lo que desean pedir en un restaurante, el regalo que quieren comprar a su amigo, etc. Esto ayudará a volverlos poco a poco más seguros e independientes.