7 actividades y juegos para mejorar la atención de tu hijo

Trucos para mejorar la atención y concentración de los niños

Estefanía Esteban

Muchos niños tienen problemas para mantener la atención y concentración en una tarea. En la mayoría de los casos se debe a que son niños que se distraen con facilidad. Además, debes saber que la atención depende de tres factores externos: si  eso que escucha u observa tu hijo es novedoso, es lo suficiente intenso como para llamar la atención y si aporta un significado que podamos entender.

La buena noticia es que la atención se puede reforzar y por supuesto, mejorar. Te ofrecemos una serie de ejercicios fabulosos para mejorar la atención y concentración de lo los niños. En concreto, se trata de 7 actividades y juegos  para mejorar la atención de tu hijo. Toma nota.

Las 7 actividades y juegos para mejorar la atención de tu hijo que funcionan

7 actividades y juegos para mejorar la atención de los niños

La paciencia es la reina de la enseñanza. Si quieres que tu hijo mejore en atención y concentración, deberás armarte de mucha paciencia y practicar una y otra vez una serie de juegos y actividades encaminadas en mejorar la atención. Todo consiste en eliminar distracciones y en potenciar la concentración. Apunta todas estas fantásticas ideas para lograrlo: 

  1. Los dos objetos. Pide a tu hijo que mire fijamente un objeto que tenga delante. Sin mover la cabeza, debe mirar al cabo de unos segundos un segundo objeto, separado del primero. Debes pedirle que mire de nuevo el primer objeto por cinco segundos y después, moviendo solo los ojos, el segundo objeto. Al cabo de unos segundos, le debe mirar los dos objetos a la vez. Su atención tendrá que centrarse en dos objetos a la vez. Al principio le costará, pero seguramente, concentrándose en un punto intermedio, lo consiga. Este mismo ejercicio se puede hacer con los sonidos. Puedes pedirle que intente centrarse en el sonido de la televisión, y tener cerca la radio. Después, que se centre en lo que dice la radio. Al final, debe intentar escuchar los dos sonidos a la vez. 
  2. Multitareas. Pide a tu hijo que trace círculos en el aire con la mano izquierda. En cuanto los haga, debe apuntar en una libreta los números del 1 al 10. En cuanto termine, debe levantarse y bailar una canción. Las tareas cortas, una detrás de otra, hace que el niño se concentre en cada una de ellas y preste atención, ya que son tareas que no dejan de sorprenderle y aportan diversión. 
  3. Detective de sonidos. Pide a tu hijo que cierre los ojos y respire profundamente tres veces. Sin abrir los ojos, debe escuchar todos los sonidos que sea capaz de escuchar. Ayúdale pidiendo que intente escuchar sonidos de otras habitaciones o incluso de la calle. Tu hijo se dará cuenta de que cuando se concentra, es capaz de descubrir estímulos nuevos sorprendentes.
  4. Zoom. En su habitación o en otra habitación, pide a tu hijo que centre la mirada en un punto que tenga en frente. Debe centrarse en un objeto en particular. Sin mover la cabeza, debe intentar ver cada vez más objetos. Esto lo conseguirá ampliando su campo visual. Su atención irá abarcando cada vez más objetos. 
  5. Jugando con la fantasía. Enseña a tu hijo un objeto y juega con él y su fantasía. ¿Para qué podría servir el objeto? Por ejemplo: muéstrale un globo. ¿Para qué podría servir? ¿De papelera? ¿Para forrar un lapicero? Haz lo mismo con otros objetos. 
  6. La punta de la nariz. Pide a tu hijo que se siente en una silla, con la espalda recta y la mirada al frente. Pídele que, sin mover la cabeza, vaya mirándose la punta de la nariz. Deberá bajar los ojos y 'ponerse bizco'. Esto obligará a los músculos de los ojos concentrarse. A tu hijo este juego le hará gracia, y aunque se divierta, y sin que se de cuenta, estará practicando la atención. 
  7. Stop. Este juego es similar al popular juego de la 'estatua', pero con pequeños añadidos. Debes poner música y pedir a tu hijo que se mueva por la habitación, pero a la vez que se mueve, debe pensar en algo, lo que quiera. Cuando se pare la música, debes decir 'stop', y en ese momento, tu hijo debe detener y decir en voz alta una palabra relacionada con los que está pensando. Por ejemplo: si tu hijo está andando y piensa en lo que le gustaría estar jugando al fútbol con sus amigos en ese momento, al pararse debe decir: 'fútbol'. Al comenzar a andar de nuevo, debe cambiar el pensamiento. 

Fuente consultada: 'Educar la atención' -Luis López González (Psicólogo)