Por qué los niños se comportan mejor con los abuelos que con los padres

Consejos para mejorar la relación entre padres e hijos

Carla Estrada

Muchos padres no pueden creerse cuando el profesor o tutor dice que sus hijos no se levanten casi de la mesa y tienen una conducta casi ejemplar, cuando en casa ocurre todo lo contrario y son todo un toberllino y hay que estar lidiando con ellos todo el rato. Algo parecido sucede cuando los padres dejamos a los niños a cargo de otros familiares. ¿Por qué los niños se comportan mejor con los abuelos que con los padres? Si esta situación te resulta familiar, te adelantamos que hemos dado con la respuesta a esta cuestión y sabemos cómo cambiarlo. ¡Atenta! 

Las razones que explican por qué los niños se comportan mejor con los abuelos que con los padres 

por qué los niños se comportan mejor con los abuelos que con los padres

Hace pocos días llegó a mi consulta una mamá bastante preocupada y buscando ayuda, porque su hijo de 2 años y medio, se comportaba muy mal con ella, algo que no sucedía cuando le dejaba con los abuelos. Me comentaba, además, que su madre (la abuela materna) no entendía porque se quejaba del pequeño, si era un niño muy obediente, cariñoso y tranquilo.

La madre me contaba que tenía que trabajar y que le dejaba al cuidado de los abuelos maternos. Los primeros días se preocupaba mucho, porque se imaginaba que el comportamiento del niño iba a ser terrible, al punto que los abuelos no podrían controlarlo, ya que con ella la mayoría del tiempo el niño tenía rabietas, gritaba, lloraba mucho y era muy desobediente.

Pero, ¿cuál era la sorpresa cada vez que iba a buscarle? La abuela no tenía ninguna queja del niño, al contrario, lo alababa diciendo lo tranquilo que era. ¿Qué ocurría entonces que, de vuelta a casa, el pequeño comenzaba a tener un mal comportamiento con ella? (Al parecer, esta conducta se repetía casi a diario, incluso también con el padre del niño)

Durante el momento de la consulta, sí pude constatar que el niño era bastante inquieto y desobediente con la madre, sin embargo conmigo se comportó muy receptivo y cariñoso. Y desde el punto de vista físico era un preescolar en muy buenas condiciones generales, con adecuado crecimiento y desarrollo.

Le expliqué a la madre que ese comportamiento no era raro, sobretodo en los niños cuyos padres trabajan fuera durante muchas horas y deben quedar al cuidado de otras personas, especialmente de los abuelos. Y es el niño no se comportaba mal para incomodarles o molestarles, sino que lo hacía por demandar o solicitar su atención, sus cuidados, mimos, afecto...

Para el niño, la ausencia de los padres, lo hace sentir solo, quizás abandonado y eso lo enfada, porque él quiere estar con ellos a todas horas, incluso hay sentimientos de temor, por imaginarse que no los volverá a ver. De ahí que, al reencontrarse con sus padres, sobretodo con la madre, pueda estar muy molesto, rebelde, desobediente y no es que sea malo, sino que es su forma de expresar que algo no está bien para él.

Por otro lado, en cuanto a los abuelos, la mayoría son muy permisivos con los nietos, permitiéndoles acciones o comportamientos contrarios a las autorizadas por los padres, sobretodo en el hogar.

A su vez, los abuelos son muy tolerantes y pacientes, lo que a los nietos les agrada mucho, ya que con los padres casi siempre sucede lo contrario. No es por justificarlos, pero recuerden que ellos vienen de una jornada de trabajo de varias horas, con muchas situaciones quizás estresantes, que les produce una tensión nerviosa a veces difícil de controlar y si el niño se comporta inquieto o desobediente, muchas veces terminan con un grito.

Todo esto aunado al hecho de que los abuelos les dan a los nietos muchos mimos, atenciones y cariños, lo cual es muy agradable y apreciado por ellos, al punto que llegan a manipularlos para obtener lo que desean, explica esa diferencia de comportamientos en función de si están con los padres o con los abuelos. 

Cómo mejorar el comportamiento de los niños con los padres 

mejorar el comportamiento de los niños

Debo dejar bien claro que el niño que se comporta mal no lo hace porque quiera perjudicar su ambiente, sino que es una respuesta a una situación que le incomoda y que para él requiere la atención de sus padres, por ejemplo no quiere estar solo, necesita a sus padres, se siente abandonado, pide amor y cuidados. ¿Cuál sería la recomendación, entonces? ¡Aquí van algunos consejos! 

- Los padres debemos reconocer y entender las carencias que pueda sentir o tener el niño y tratar de cubrirlas durante el tiempo que estén juntos.

- Hablar con el niño y explicarle por qué nuestra ausencia durante el día. De esta manera que no se sentirá  abandonado o no querido, siendo sentimientos normales para esa edad.

- Charlar con los abuelos para limitar la permisividad y el consentimiento excesivo, que pueda provocar en el niño una rebeldía o una conducta de superioridad con los padres.

- También pedirles a los abuelos evitar desautorizarlos, sobretodo delante del niño, en las reglas u órdenes emitidas por ellos.

- Dar mucho amor y atención al niño, para que se sienta amado y atendido siempre.

Para concluir debo recalcar que detrás de todo mal comportamiento, hay una causa y los padres tendrán que descubrirla y buscar la mejor solución posible, para el bien de todos.