Qué es la rebeldía pasiva en los niños

Qué hacer ante un niño que no quiere cooperar en casa

Estefanía Esteban

La rebeldía es una postura de desafío a ciertas normas con las que no estamos de acuerdo. Es normal que los niños sean rebeldes, porque están midiendo su poder y autoridad en la familia. Pero el caso es que existen diferentes tipos de rebeldía, o al menos, diferentes formas de manifestación de un acto rebelde. 

Un niño rebelde puede ser aquel que grita, patalea e incluso grita a sus padres, o aquel que prefiere 'pasar' de todo y no participar en nada que tenga que ver con las normas de casa. Esta segunda posibilidad es la rebeldía pasiva en los niños. Te lo explicamos. 

En qué consiste la rebeldía pasiva en los niños

La rebeldía pasiva en los niños

Existen muchas formas de rebelarse contra alguien o contra algo. Puede ser de forma activa o de forma pasiva. Sí, como lo oyes. Los expertos alertan de esa otra rebeldía que pocas veces atendemos en nuestros hijos: la rebeldía pasiva. 

Un niño rebelde pasivo, prefiere 'no participar' de las normas con las que no está de acuerdo. Tampoco le interesa tomar parte activa en las tareas del hogar, ni en ninguna actividad que haya partido de sus padres, los principales responsables a la hora de imponer disciplina y normas en el hogar.

Todo esto va 'debilitando' la paciencia de los padres, que terminan explotando en un ataque de ira. Por eso, muchos expertos llaman a esta rebeldía: pasiva-agresiva. El niño opta por no tomar parte activa en algo y esto a su vez es una forma de agresión que termina desquiciando a los padres. 

Por ejemplo, entre los adultos, esta forma de rebeldía pasiva se puede dar en los casos en los que uno de los dos nunca tome parte en una discusión importante. Mientras una de las partes expone una queja, petición o desilusión, la otra parte no contesta, y decide dar media vuelta y retirarse como si no hubiera oído nada. Sí, este es un caso de rebeldía agresiva. No se enfrenta a la norma o al problema en cuestión, y esto hace que la otra persona se enfade más. 

A los niños también les puede suceder esto mismo: ante un problema, norma que no le gusta, imposición que cree injusta, o 'regañina' de los padres, adopta una actitud de 'no escucha' y 'no atención', o de desobediencia, que no es otra cosa que un acto de rebeldía pasiva. O bien, en el caso de niños pequeños, de llanto compulsivo ante una negativa a algo que desea obtener (el clásico berrinche). 

Por qué hay niños que adoptan la postura de rebeldía pasiva frente a sus padres

La rebeldía pasiva puede darse por diferente motivos. Entre ellos, estos son los más comunes:  

1. Falta de habilidades sociales: En la mayoría de los casos, esta actitud de rebeldía pasiva se da en aquellos niños que no se ven capacitados de hacer frente a la autoridad o de afrontar y enfrentarse a un problema. No tienen la habilidad de hacer frente al problema, y prefieren evadirse de él de esta forma. Sin embargo, su problema no se resuelve, sino que se acrecienta más. 

2. Sumisión: En otras ocasiones, esta rebeldía se da en niños que se han dado por vencidos ante la autoridad de sus padres y prefieren adoptar una actitud de sumisión, aplacando como pueden la rabia y la frustración que sienten por dentro.