12 beneficios cognitivos de aprender y jugar con LEGO para niños
Te contamos todos los beneficios y aprendizajes integrales que ofrece el LEGO a los niños
- Jugar con LEGO - ¿Por qué es una actividad que crece con los niños?
- 12 beneficios cognitivos, sensoriales y sociales para niños de jugar con LEGO
- ¿A partir de qué edad y qué actividades pueden jugar los niños con LEGO?
Jugar con LEGO no es 'solo jugar', ya que significa construir, pensar, probar, equivocarse, volver a intentar y celebrar una nueva construcción. Por eso, estos bloques se han convertido en uno de los juguetes educativos más completos, ya que estimulan habilidades académicas y cognitivas, fortalecen el cuerpo, entrenan la regulación emocional y mejoran la convivencia. Aquí, 12 beneficios cognitivos de aprender y jugar con LEGO para niños, qué aporta a los niños construir LEGO, a qué edad pueden empezar y más ideas de juguetes de construcción para tus hijos.
Jugar con LEGO - ¿Por qué es una actividad que crece con los niños?

El juego de LEGO tiene algo muy especial y es que crece con el niño. Al principio, cuando son más pequeños, el juego es sensorial y motor, ya que se trata de agarrar, apilar, encajar, tirar y volver a empezar. Esa etapa se fortalecen manos y dedos, además de mejorar la coordinación ojo-mano y sin buscar la perfección se busca explorar porque cada torre enseña equilibrio, fuerza y causa-efecto.
Sin embargo, conforme avanzan los años, LEGO se convierte en un juego mucho más 'mental' porque empiezan a interesarse por seguir instrucciones, reconocer formas, distinguir tamaños y anticipar qué pasará. Es el momento en que aparecen la lógica y la atención sostenida, ya que un niño de 4, 6 o 8 años puede pasar de construir 'lo que salga' a construir 'lo que tenía en mente'.
Aquí también sube el nivel creativo: copian un modelo y luego lo cambian. Más adelante, en primaria avanzada, LEGO se vuelve casi un laboratorio de diseño porque no solo construyen, diseñan. A medida que el niño crece se forma ideas abstractas en algo real, practica el ensayo-error de forma segura y se acostumbra a un proceso que le servirá para toda la vida: planear, revisar y mejorar.
Por eso, LEGO les enseña a pensar con las manos y a disfrutar mientras aprenden. Además, implica mejorar la memoria, usar la planificación y tener paciencia, subiendo el nivel creativo porque copian un modelo y luego lo cambian, lo mejoran o lo mezclan con su propia idea. A medida que el niño crece, se sube el nivel con el tamaño de las piezas, tipo de construcción y el reto.
12 beneficios cognitivos, sensoriales y sociales para niños de jugar con LEGO

Construir con LEGO es más que entretenimiento porque mientras encajan piezas, los niños entrenan su mente, cuerpo y forma de convivir con otros. El juego ayuda a pensar, concentrarse y manejar la frustración. Aquí te decimos cómo estos bloques pueden convertirse en un aliado educativo:
- Pensamiento lógico y resolución de problemas. Se logra al buscar qué pieza encaja, dónde va y por qué se cae entrena el 'modo detective'.
- Matemáticas sin darse cuenta. Los niños cuentan piezas, comparan tamaños, usan simetría, patrones, proporciones y medidas.
- Atención y concentración sostenida. Pueden seguir pasos o terminar un proyecto requiere foco, en especial en construcciones largas.
- Memoria de trabajo. Los pequeños recuerdan instrucciones, objetivos y lo que falta por hacer (sin perder el hilo conductual).
- Habilidades visoespaciales. En este punto entienden orientación, giros, perspectiva, 2D a 3D y rotación mental.
- Planificación y organización. Aprenden a empezar por hacer una base, ordenar piezas, dividir tareas y seguir una secuencia.
- Creatividad e imaginación. LEGO permite construir desde monstruos que viven en la imaginación y naves imposibles hasta ciudades nuevas.
- Lenguaje y narración. Cuando los niños juegan con minifiguras inventan historias, diálogos, conflictos y buscan soluciones.
- Motricidad fina y pinza. Encajar y separar las piezas fortalece los dedos y la precisión. Además, se coordina el ojo-mano, mejorando el control.
- Paciencia física y control de impulsos. Llega un punto en que los niños evitan 'aplastar' todo y aprenden a manipular con cuidado para no romper lo hecho.
- Tolerancia a la frustración. Si se cae una torre o falta una pieza, aun así pueden volver a intentarlo, lo que aumenta su autoestima y sentido de logro.
- Flexibilidad mental. Cuando el plan no funciona y toca cambiar, el juego de LEGO enseña a adaptarse sin drama, al mismo tiempo que fortalece el trabajo en equipo y respetar ideas ajenas.
¿A partir de qué edad y qué actividades pueden jugar los niños con LEGO?

Dependiendo del tipo de piezas y del nivel de supervisión, son los niveles para que los niños jueguen LEGO:
- 1.5 a 3 años: lo ideal es empezar con LEGO DUPLO porque son piezas más grandes y seguras. El objetivo es encajar, apilar, clasificar colores y crear torres simples. En esta etapa funcionan bien las torres por colores (por ejemplo, apilar rojo con rojo y azul con azul) para reforzar la clasificación y la atención. Un juego muy divertido es el de 'construye y derriba' con reglas, donde el niño solo puede tirar la torre si tú dices '¡ahora!'
- 4 a 6 años: pueden pasar a sets con piezas más pequeñas, siguiendo instrucciones sencillas y desarrollando construcciones con inicio y fin. Aquí ayudan las construcciones con temática como una casa, un puente o un cohete. También es útil proponer copiar un modelo simple (una foto o una figura fácil) y luego cambiar una sola cosa, como una puerta o colocar un techo diferente, para estimular la creatividad sin abrumar.
- 7 a 9 años: aparece el gusto por los retos al construir vehículos, casas más complejas y mecanismos simples. También mejoran la planificación, lectura de instrucciones y paciencia. Es la etapa para construir por equipos repartiendo roles, lo cual mejora la cooperación y la comunicación entre todos. Además, las minifiguras suelen disparar la imaginación del niño porque puede inventar historias con una estructura simple.
- 10 a 12 años y más: pueden disfrutar de sets avanzados, construcción por etapas e incluso robótica y automatización si les interesa. Hacen uso de las construcciones 'por etapas' como una ciudad, un castillo o un parque y lo hacen con reglas, porque se vuelve un reto creativo: 'solo 30 piezas', 'solo dos colores' o 'tiene que tener una rampa'. Y algo que se potencia es diseñar y mejorar lo que crean como si fueran ingenieros.

Otros ejemplos de juegos o juguetes de construcción para niños
Si quieres variar con tu hijo, estos juguetes también desarrollan habilidades similares con los beneficios que te hemos descrito:
- Bloques de madera: son clásicos y resistentes, perfectos para construcciones grandes y de equilibrio.
- Magnetic tiles (baldosas magnéticas): resultan geniales para estructuras rápidas de simetría y creatividad visual.
- K'NEX o similares: se enfocan en ingeniería con varillas y conectores, muy útiles para mecanismos y estructuras.
- Bloques tipo 'bricks' de otras marcas: esta es la opción más económica para ampliar las piezas.
- Juegos de tuercas y tornillos para niños: entrenan la motricidad fina y el pensamiento técnico.
- Piezas de encaje (para peques): es el mismo estilo 'apilar y encajar' pero con piezas grandes y seguras.
- Cartón de construcción: fomenta diseño a gran escala y el juego simbólico entre los niños.
- Arcilla o masa + palitos: se fomenta la construcción libre (puentes, torres) pero con un componente sensorial.
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