Volar en el embarazo: riesgos reales y mitos infundados

Riesgos para la salud de las mujeres embarazadas que viajan en avión

Alba Caraballo Folgado

La mayoría de las compañías aéreas tiene algún tipo de restricción o normas de seguridad respecto a las mujeres embarazadas. Algunas piden un certificado médico que avale que la embarazada no padece ningún trastorno que le impida volar y, la mayoría, no recomienda volar a las mujeres en la recta final de su embarazo. 

En realidad hay pocos riesgos asociados al hecho de volar en el embarazo y, las restricciones se basan más en los riesgos para la compañía más que para la embarazada. En cualquier caso, es recomendable conocer los riesgos reales y los infundados respecto al hecho de volar en el embarazo.

Riesgos de volar en el embarazo 

 Volar en el embarazo

Es posible que, durante tu embarazo, te veas en la necesidad de tomar un avión y esto, no debe ser motivo de preocupación ninguna si llevas un embarazo normal sin complicación ninguna. De hecho, hay mujeres que, por su trabajo, han de volar constantemente durante la gestación y han tenido embarazos y partos sin ningún tipo de problemática.  

Sin embargo, si el vuelo es prolongado y has de pasar muchas horas en un avión, los expertos alertan sobre la trombosis venosa profunda. Sucede cuando se forma un coágulo de sangre en una vena en la pierna que, en un momento determinado, puede viajar a través del sistema circulatorio y bloquear la llegada de sangre a los pulmones. 

Este riesgo, que puede afectar a cualquier persona, es mayor durante el embarazo y lo es más todavía en la embarazada que ha de permanecer inmóvil durante un período de tiempo prolongado, ya sea en tren, autobús, coche o avión.

Lo que se recomienda en estos casos es mover las piernas durante el vuelo, realizar giros con los tobillos, paseos por el pasillo del avión, usar medias de compresión y beber abundante agua para mantenerse bien hidratada

Asimismo, si durante el vuelo se produce un cambio de presión en cabina, esto puede afectar al intercambio de oxígeno a través de la placenta. 

Otro de los riesgos a los que se enfrentan las embarazadas en avanzado estado en el avión, es la posibilidad de ponerse de parto. Algo que supone un peligro para la mamá y el bebé en caso de presentarse complicaciones durante el parto.

Mitos sobre el embarazo y los vuelos en avión

El embarazo no es una enfermedad, no se trata de un período de la vida en el que haya que someterse a una restricción constante de nuestros hábitos y formas de vida. Tampoco hemos de fiarnos de todo lo que oímos o nos cuentan. Estos son los mitos comunes relacionados con los viajes en avión y el embarazo que no tienen fundamento alguno: 

- La radiación de los vuelos es peligrosa: en absoluto, la radiación aumenta en altitud pero la cantidad que puedes recibir durante un vuelo es tan escasa que no merece ser considerada. Tan solo han de tenerla en cuenta tripulación de vuelo o pilotos con niveles mucho más altos y aun así, siguen siendo bajos como para preocuparse. 

- Es peligroso pasar por el arco de seguridad: también es falso. No representa ningún peligro ni para la embarazada ni para su bebé. El campo magnético que emite un arco de detección de metales es de baja frecuencia y no resulta dañino.